El hombre perdido, de Jane Harper #NovelaNegra 25

by Julen

Si hace una semana escribíamos una reseña de Justicia, de Javier Díez Carmona y explicábamos cómo un lugar, en aquel caso Bilbao, era casi un protagonista más de la novela, lo mismo podemos decir de lo que sucede esta última obra de Jane Harper, El hombre perdido. En este caso se trata de la Australia profunda, esa que se organiza en fincas con extensiones descomunales para lo que suele ser nuestra vara de medir. Allí, en un ambiente extremo —desde cualquier punto de vista— un hombre aparece muerto junto a «un mojón funerario en medio del inhóspito Outback australiano».

La inmensidad que uno imagina en aquella parte del planeta se convierte, sin embargo, en una trama claustrofóbica por la que van desfilando los componentes de una familia con un pasado que terminará por explicar lo sucedido. A veces casi me parecía estar leyendo una obra de teatro. La autora maneja los diálogos a la perfección para irnos atrapando en una trama que, eso sí, a lo mejor se hace a veces bastante previsible.

Desde luego que, como decía, más allá de los personajes de carne y hueso, el lugar en el que sucede todo se convierte en referente principal del libro. A medida que vas leyendo vas trazando las coordenadas de unos lugares aislados de manera extrema en los que las distancias se miden en cientos de kilómetros. La novela deja muchos detalles de lo que eso supone: las noches sin electricidad, las armas como autodefensa o las relaciones sociales reducidas a situaciones muy concretas. Y allí, en aquellos lugares tan apartados, las historias de familia marcan la novela.

La autora hurga en las miserias del maltrato, algo que actúa de simiente para los dramas posteriores. La justicia no tiene tanto que ver con la ley sino con un tipo de venganza que debe quedar sepultada en el silencio de la inmensidad del territorio en que sucede. Poco a poco vamos comprendiendo lo que cada personaje nos explica. En todo ese panorama, un chico de 16 años pone quizá la cordura en el análisis. Los demás, todos y cada uno de los otros personajes, los del presente y los del pasado, hurgan en sus heridas.

En fin, un territorio enorme que termina por conformar una paradójica cárcel de cristal.

En realidad, nunca se lo había planteado. Siempre había dado por supuesto que acabaría en la propiedad, donde el ganado no pedía currículum a nadie.

La novela está publicada en la colección Black Salamandra de Penguin Random House y está traducida por Jofre Homedes Beutnagel. Si te atrae la remota Australia, aquí tienes un novela muy entretenida, de lectura ágil y que captura el interés desde el principio. Yo me lo he pasado muy bien leyéndola, desde luego.

Imagen de lum-box en Pixabay.

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1 comentario

El reino, de Jo Nesbø #NovelaNegra 26 – Consultoría artesana en red 28/09/2021 - 05:18

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