Carretera arriba

by Julen

A little bit longerSe agarra con todas sus fuerzas a la ladera, que juega a ganar inclinación. A veces tallada en roca, a veces con formas más amables. La carretera guía el camino hacia la cumbre. Una gran conquista para quienes conocieron la alternativa anterior. Un camino que se hizo pista y que luego, dicen, cedió al progreso.

Es una carretera que parece olvidada. Algunos viejos cacharros que insisten en transitarla lo reafirman. El progreso vuelve atrás. Quizá por culpa de la pendiente. Es un progreso que fue y que ahora se empeña es esconderse. Si acaso un motivo para la curiosidad de las cámaras, tan atentas hoy a su aire bucólico. Y también por ese ciclista que pedalea con fe hacia la cumbre.

Uno imagina también autobuses de motores ronroneantes, en constante pelea contra el óxido. Asientos gastados, ajados por el uso. Niños que depositan sus nervios y su ilusión en las ventanillas. Y mayores, mucha gente mayor que se mueve al mismo ritmo que el vehículo: despacio. Una íntima comunión para que el tiempo no transcurra a su ritmo habitual.

La carretera se ve diferente según la luz. Parecería disfrazarse con mil máscaras que sin embargo no pueden modificar su personalidad. Porque sus baches, su asfalto a ratos desaparecido y sus curvas son omnipresentes. Como su orgullo, unido al de quienes la recorren con la emoción de saber que sigue vive porque se usa. Un complicado desgaste que es a la vez su salvación.

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