Injurias a la corona, inviolabilidad y sangre azul en pleno siglo XXI

by Julen

Desde luego que yo no soy capaz de entenderlo, pero ya me doy cuenta de que otra mucha gente sí. A mí que en el siglo XXI alguien, por derecho de sangre, pueda acceder a un privilegio, me supera. Claro que esto no sucede solo con la monarquía. Ya sabemos que la movilidad social cuesta lo suyo. Los círculos viciosos (o virtuosos, depende desde dónde lo mires) no hacen sino reproducir la lógica de la teoría de sistemas: más lleva a más y menos a menos. Sin embargo, el derecho de sangre como medio para alcanzar el puesto de jefe de estado, como digo, me supera. Y no solo eso, porque si a los actuales reyes de España les diera por procrear un varón, adiós a que Leonor de Todos los Santos de Borbón y Ortiz sea reina. Primero los varones, luego ellas. ¿De verdad estamos hablando de 2021? Pues sí.

La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos».

Ahora tenemos encima las manifestaciones por la entrada en prisión del rapero Pablo Hasél. Injurias a la corona y enaltecimiento del terrorismo son los motivos. Mientras, ya tenemos una víctima: una chica ha perdido un ojo a causa del impacto de una bala de goma lanzada por la policía. Sí, las injurias a la corona cuentan mucho más que las injurias de la corona, como twitteaba Ana Millán hace poco.

El que calumniare o injuriare al Rey o a cualquiera de sus ascendientes o descendientes, a la Reina consorte o al consorte de la Reina, al Regente o a algún miembro de la Regencia, o al Príncipe heredero de la Corona, en el ejercicio de sus funciones o con motivo u ocasión de éstas, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años si la calumnia o injuria fueran graves, y con la de multa de seis a doce meses si no lo son.

Hay un detalle en el texto que casi suena a chiste: ¿ascendientes? ¿Eso quiere decir que meterle caña a Fernando VII te puede ocasionar problemas con la ley? ¿O lo mismo si repasas los cinco hijos extramatrimoniales del colega Alfonso XIII? Insisto, estamos en el siglo XXI y no soy capaz de encontrar la forma en que justificar semejante tipificación del delito de injurias. Si repasas los distintos procesos por injurias que recoge la Wikipedia, te das cuenta, si acaso con más claridad, de lo surrealista que puede llegar a ser este asunto. Porque es delito silbar al himno o al borbón, como también lo es introducir  una viñeta satírica del oso Mitrofán en un periódico. Pues sí, todo esto ha recibido sanciones judiciales por injurias a la corona.

Menos mal que casi todos estos procesos acaban por generar un cierto efecto Streisand. No hay sino recordar el caso de la portada de El Jueves con los entonces príncipes contribuyendo al aumento de la natalidad que pedía por entonces Zapatero. Cada vez que se abre un caso vamos a tener portadas y seguramente que se prestará atención a lo anacrónico de este delito, tanto a nivel estatal como en el extranjero. Pero, claro, quienes reciben la condena se la tienen que comer con patatas.

El rey emérito es maná venido del cielo para comprender hasta dónde puedes llegar cuando te sientes (porque así se ha definido) inviolable. ¿Inviolable? ¿En el siglo XXI? Sí, son personas que no son como tú y yo. Son inviolables. Todas, todos, iguales ante la ley. Te entra la risa y es difícil parar. A medida que vamos descubriendo los chanchullos del campechano, va quedando clara la calaña del personaje. Pero ahí esta, es ascendiente del borbón actual que ejerce de rey. O sea, ojo con lo que dices, porque aplica el delito por injurias. Un tipo que está en Abu Dhabi, ejemplo de democracia y que se distingue por sus avances en materia de género, allí con sus colegas los jeques gastando unos pocos dinerillos. Pues ten ojo, que aplica el delito de injurias si te excedes con la crítica.

Y aquí estamos, con los borbones, que son unos ladrones, reciente trending topic en Twitter. Mientras, la infanta Leonor se nos va a estudiar a Gales a setenta y pico mil euros el curso, que para algo tiene que prepararse cara al futuro que le espera. Es su destino. Larga vida a la sangre azul que corre por sus venas. Porque, como todo el mundo sabe, es azul.

Imagen de Christel SAGNIEZ en Pixabay.

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2 comentarios

Vicente 19/02/2021 - 11:56

Los motivos por los que este sujeto ha entrado en la cárcel son muchos más de los que usted (y todos los que se rasgan las vestiduras) creen. Solo hay que buscar un poco para tener todos los datos y opinar con conocimiento de causa:
Nadie en España va a la cárcel por tuitear y cantar cosas, ya cante bien o mal o sean verdad o no. Nadie va a la cárcel por injuriar a la Corona imputandoles delitos por los que no hay condena alguna o por enaltecer: el terrorismo de ETA y los GRAPO, pegarle un tiro en la cabeza a José Bono, o desear que el coche de Patxi López salte por los aires como el de Carrero Blanco, y todo ello en 64 tuits.

Se va a la cárcel por hacer todo eso y ADEMÁS por tener antecedentes penales como los siguientes:

-Condenado en enero de 2020 a seis meses de prisión por un delito de lesiones y coacciones al agredir a un periodista en la Universidad de Lleida (la misma donde se ha atrinchereado y ha sido detenido) durante una rueda de prensa. El juez consideró probado que Hasel empujó, insultó y roció con un líquido de limpieza al periodista, y por este motivo, además de la pena de prisión, le obligó a indemnizar a la víctima con 12.150 euros y a una multa de 5.400 euros por coacciones por haber impedido que los periodistas grabaran tapándoles las cámaras. La libertad de expresión y tal. La sentencia no es firme, pero los antecedentes penales no se los quita nadie.

-Condenado en junio de 2020 a dos años y medio de cárcel y a una multa de 2.400 euros por agredir a un hombre que fue testigo en un juicio y cuyo testimonio iba en contra del de un amigo.

Cuando le cayeron estas dos condenas, él ya sabía que iba a entrar en la cárcel. Y os explico por qué.

Ya tenemos dos condenas por agresiones, una por coacciones (no firmes, pero que no le eximen de tener antecedentes) y una imputación por actos de naturaleza violenta que todos pudimos ver por la tele. Bien. Seguimos:

-Imputado por los sucesos acaecidos en 2018 ante la Subdelegación del Gobierno de Lleida tras conocer la detención en Alemania del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. Pendiente de juicio.

Y por último, y la clave de todo, es que en 2015, la Audiencia ya le había condenado a dos años de prisión por otro delito de enaltecimiento del terrorismo. Entonces sí logró que se suspendiera esa primera condena al no superar los dos años y carecer de antecedentes penales. La AN estableció como condición para dejar en suspenso la condena que Hasel no volviera a cometer algún delito durante durante TRES AÑOS años o no fuera condenado en firme por algún otro delito EN TRES AÑOS ya que entonces ingresaría automáticamente a prisión.

Ahora entra en la cárcel por esta segunda condena de enaltecimiento del terrorismo de 2018 (lo de las injurias a la Corona es nuevo con respecto a la anterior), que es por nueve meses y que ya fue reducida de dos años medio a nueve. Como ahora ya tiene antecedentes, por eso va a la cárcel.

Es que leo muchos titulares de «estos son los tuits por los que Pablo Hazel va a la cárcel». No, no va a la cárcel por esos tuits. Aqui no está en cuestión la libertad de expresión. Va a la cárcel por injurias, calumnias, enaltecimiebto del terrorismo y sobre todo porque TIENE ANTECEDENTES PENALES Y ES REINCIDENTE. Si no los tuviera no entraría en prisión, como le pasó en 2014. Además la condena es de nueve meses, pero como se ha negado a pagar la multa, serán dos años y medio.

Él mismo y su abogado lo sabían, cuando este verano pasado empezaron a caerle condenas por las agresiones, que éstas iban a precipitar su ingreso en prisión. Lo dijo él mismo y hay hemeroteca.

A llorar a la llorería, Pablo Hasel. No manipules a los medios que esto no va de la libertad de expresión.

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Julen 19/02/2021 - 19:18

Te agradezco la explicación, que se puede consultar en muchas fuentes porque se le ha dado gran difusión. pero el artículo no va de Pablo Hasél, aunque le menciono porque su condena, en parte, tiene que ver con un delito de injurias. De esto va el artículo, de que tengamos tipificado como delito las injurias a la corona y de su inviolabilidad. Para mí, imposible de entender en el siglo XXI y más con el lamentable ejemplo del rey emérito allá en Abu Dhabi.

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