Amish, paradoja del presente

by Julen

Amish CountyÚnico testigo fue seguramente la película a través de la cual mucha gente de a pie supo quiénes eran los amish. Harrison Ford aparece allí protegiendo a un niño amish testigo de un asesinato en una estación (creemos que la Philadelphia, por lo que hemos visto). La película tuvo su éxito y de ahí que los amish obtuvieran de repente mayor popularidad. En realidad, si leéis la entrada de la wikipedia en inglés, la presencia de esta gente en los diversos medios de entretenimiento es bastante prolija. Curiosa paradoja.

Hoy hemos dedicado buena parte del día a recorrer las suaves colinas donde vive la comunidad amish de Lancaster, Pennsylvania. Si te dejas llevar por carreteritas locales de la zona acabas descubriendo muchas granjas donde cultivan maíz o donde cuidan a sus animales. Todo este territorio tiene su encanto y por un momento puede parecerte que estás a muchos kilómetros de distancia de algo llamado civilización moderna.

Amish County

Pero no, no es el caso. Porque junto a las principales vías de comunicación, junto a los malls donde decenas de comercios miméticos ofrecen sus productos, allí también hay mercadeo amish. Es evidente que explotan la peculiariedad de su forma de vivir como reclamo turístico. Nada que sorprenda porque debe ser una buena fuente de ingreso. Y entiendo que también necesitan dinero.

Lo cierto es que hay toda una «oferta amish» donde uno no sabe muy bien qué es grano y qué es paja. Puedes pasear en los buggies tirados por caballos, acceder a una visita guiada a un típico «amish village» o recorrer en un autobús turístico granjas y asentamientos de honda tradición amish. Las tiendas -trabajo con madera sobre todo- ofrecen sus mercancías donde el sello «amish» vende, cómo no.

De lo que he leído, esta gente vive agarrada a la sencillez y a una forma de vivir donde la complejidad del mundo moderno es más amenaza que oportunidad. Una buena vuelta de rosca llevada hasta el extremo. Parece, además, que presentan un modo de vida en comunidades relativamente autónomas en sus principios sin nada que sea una «única» verdad que exija los mismos preceptos en todos lados. Solo son 250.000 personas repartidas en comunidades que viven aquí en Pennsylvania y también en Indiana, Ohio y Canadá, además de una comunidad que han puesto en marcha en Centromérica (podéis leer la entrada de la wikipedia para una documentación básica).

Amish CountyDesde luego que para un occidental como yo, ver a esta gente toda vestida igual, a los niños y adolescentes con sus patinetes espartanos o a los caballos que tiran de los buggies como modo de transporte, supone un choque importante. Están ahí, con sus normas, con su vida al margen del progreso general e irradian un cierto magnetismo. ¿Cómo se vivirá sin tecnologías como éstas a las que estamos acostumbrados? Parecen un colectivo muy cohesionado dentro de cada grupo, con actividades de trabajo comunal y un apoyo mutuo considerable. Y, al tiempo, muy endogámico y reaccionario.

En fin, paradojas. Progreso que no aceptan para encontrar un modo de vida alternativo que genere más ¿calidad humana? No sé, no soy quién para juzgar, ni mucho menos. Tan solo quería dejar por aquí algunas líneas sobre esta gente ya que hemos pasado el día por estas tierras. Quizá merezca la pena conocer algo más de ellos. A la vista, desde luego, cautivan.

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8 comentarios

Jorge 05/09/2012 - 14:10

Les tengo mucho respeto y admiración, como a los menonitas que tienen sus colonias en éstas tierras del gran chaco sudamericano. Son gente de trabajo que se dedican a sus familias y comunidades, unidos por la fe.

Tal como lo señalas irradian un cierto magnetismo y cautivan. Su capacidad de trabajo es realmente admirable, al igual que su tenacidad para enfrentarse y superar problemas.

Saludos Santiagueños.

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Julen 12/09/2012 - 05:44

Desde fuera no cabe duda de que transmiten tranquilidad y que trabajan en sus cosas, más allá de la popularidad que han alcanzado a partir de aparecer en películas o series de fuerte impacto mediático. Te devuelvo los saludos desde este otro lado del charco 😉

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DavidM 08/09/2012 - 22:12

Los amish parecen tener una actitud sobre la modernidad y la tecnología sumamente elaborada y racional. La adoptan, pero solo después de estudiarla y valorarla. Siempre bajo sus propios términos, evitando que la tecnología les imponga nada.
http://www.kk.org/thetechnium/archives/2009/02/amish_hackers_a.php

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Julen 12/09/2012 - 05:46

Mil gracias por ese delicioso enlace que compartes acercando a los amish al concepto hacker 😉

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Juanma 21/09/2012 - 11:01

Creo que es muy fácil renegar de la tecnología mientras la tecnología nos facilita la vida.
Que cómodo es poder vivir el modo de vida del siglo XIX cuando la tecnología del siglo XXI nos aisla de los inconvenientes del siglo XIX

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Julen 21/09/2012 - 11:50

Buena reflexión. Paradojas al poder. 😉

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Julen 27/09/2012 - 05:40

Juanma, para mí, como decía, este grupo evidencia paradojas enormes. Quizá por eso también llama la atención, ¿no? Y lo que citas es un buen ejemplo.

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La locura del solucionismo tecnológico, de Evgeny Morozov | Consultoría artesana en red 30/12/2015 - 07:21

[…] progresos son más que evidentes. Aunque haya quienes se aparten del progreso voluntariamente, la inmensa mayoría de las gentes de este planeta prefieren introducir la tecnología en sus vidas […]

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