El cooperativismo ante la tecnología

by Julen

Llevo ya un par de años colaborando con el Máster en Cooperativismo y Gestión Socioempresarial de Mondragon Unibertsitatea que se coordina desde HUHEZI. En él, dentro de una materia en la que abordamos el marketing y la transformación digital, enfrentamos un reto que nos propone una cooperativa. Al igual que en otros programas de postgrado, en este máster trabajamos con la metodología de retos. Eso supone dar respuesta a una necesidad percibida en un ámbito concreto y que requiere de cierto análisis. En el caso del que hablo tiene que ver con la transformación digital «responsable».

Añadir el apellido «responsable» a la tecnología pretende apelar a la necesidad de ir más allá de su carácter instrumental. Creo que ya nadie duda, a estas alturas de partido, de que la tecnología es ideología. Así pues, no queda sino acordar una posición frente a un fenómeno ubicuo, transversal, que impregna todo lo que hacemos. Seguimos siendo humanos porque la tecnología nos diferencia de otras especies. Pero la tecnología se expande como si ocupara todo el espacio disponible. Cada vez se nos prometen más avances. El mundo es tecnología. Y en este momento presente, sobre todo, aunque no solo, tecnología digital.

Mondragon Unibertistatea, a través de una colaboración con The Institute of Digital Cooperative Economy de la Universidad «The New School» de New York, y de la mano de Mondragon Team Academy, ha puesto en el mercado el programa de formación Platform Cooperatives Now! Van ya por la cuarta edición y creo que es un buen ejemplo de «aprender haciendo» cooperativismo a través de la tecnología. Sí o sí obliga a una reflexión crítica para entender de qué forma nos apropiamos de ella y conseguimos que sea humanista en esencia.

Como decía, no veo forma de escapar a la tecnología. Somos tecnología. En cuanto humanos y en cuanto organizaciones. Pero la manera en que se asimila puede marcar la diferencia. Si antes comentaba el caso del reto con el que trabajamos en el Máster de Cooperativismo y Gestión Socioempresarial es precisamente porque ahí hemos hurgado en los impactos que la transformación digital genera en los principios cooperativos. Los alumnos incluso han llegado a proponer un nuevo principio cooperativo que tendría que ver con el posicionamiento del cooperativismo de MONDRAGON ante la tecnología.

Soy de los que está convencido de que no podemos pensar en la tecnología solo como herramienta. No es un «medio»; es mucho más. Vivimos en plena era dataísta, confiados en que más datos son mejores decisiones. La predictibilidad del mundo que se promete con los datos se da, sin embargo, de bruces frente a comportamientos difíciles de imaginar. El mundo avanza y nos llega una pandemia; el mundo progresa y tenemos guerras; el mundo avanza y vivimos crisis permanentes.

El cooperativismo tiene que dar un paso al frente y mirarse a sí mismo: ¿qué quiere de la tecnología?, ¿eficiencia operativa? Sí, pero esto es jugar a pequeña en términos de mus. El asunto va de algo con mucha más repercusión. Va de empleo, de la concepción misma del trabajo, de nuestro lugar en el planeta, de humanismo interpelado, del futuro que queremos para quienes vienen detrás. ¿De verdad estamos pensando en lo que hay que pensar? Mientras, la tecnología continúa su avance. Everywhere.

Imagen de 0fjd125gk87 en Pixabay.

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