La tortilla de patata y la deconstrucción del puesto de trabajo

by Julen

Hubo tiempo en que había definiciones de puestos de trabajo. A veces se contrataba a un equipo de consultoría para que les dieran forma. El resultado era un más o menos largo listado de puestos de trabajo que, por si acaso, quedaban encajados dentro de las diferentes piezas que conformaban el organigrama de la empresa. Yendo a lo práctico, servía para que en casa, mi madre, pudiera responder a la típica pregunta que siempre se les hace a las madres: ¿Tu hijo en qué trabaja? De una u otra forma, aquel puesto de trabajo le ayudaba a explicar a sus amigas en la cola de la pescadería que su hijo era una persona de bien, con un trabajo como Dios manda. Tantos desvelos habían valido la pena.

El caso es que hace unos días leía un artículo que tenía atrasado. Estaba guardado en mi lista «sin leer» de Diigo y etiquetado como «futuro del trabajo». Publicado en la Sloan Review del MIT, John Boudreau y Jonathan Donner lo habían titulado: Are You Ready to Lead Work Without Jobs? Pues bien, allí estos dos ciudadanos escribían (el subrayado es mío):

We are moving toward a new work operating system that will deconstruct work into tasks and projects that may be assigned not only to employees but also to machines and contingent workers in talent marketplaces. In addition, workers will increasingly be identified not as holding a specific job but as possessing a set of skills and talents that can be applied wherever the organization may need them.

Traducido quiere decir que mi madre en la cola de la pescadería podría recurrir a lo siguiente: Pues chica, no sé, la verdad es que no sé muy bien en qué trabaja mi hijo; es cosa de moderneces y de los cacharros esos del Internet. Nótese que «chica» es un término, por supuesto, capaz de definir a una persona de 80 años en adelante.

El puesto de trabajo, así pues, debe de haber desaparecido, según los del MIT. Ha sido deconstruido. De todas formas, por aquello de hacerme entender con las chicas que van a hacer la compra a la pescadería del barrio, pensé que recurrir al concepto culinario de la deconstrucción podría ayudarme. Y sí, me encontré enseguida con una buena ayuda. De por medio estaba Ferran Adrià y la tortilla de patata. Era mi oportunidad para entenderlo.

Según Adrià, la deconstrucción consiste en «utilizar y respetar armonías ya concebidas y conocidas, transformando la textura de los ingredientes, así como su forma y temperatura, manteniendo cada ingrediente, para incluso incrementar la intensidad de su sabor». Lo mismo pero diferente. Las tareas del puesto de trabajo seguirán ahí, alguien tendrá que llevarlas a cabo, sea máquina, humano o en una mezcla de ambas criaturas en las dosis que estimes pertinentes.

Pero lo que nos ofrecen no es lo mismo. Ahora está deconstruido y son nuestras aptitudes y actitudes las que se funden con el batido experto de los huevos, el cortado fino de las patatas y las cebollas —sé que en esto de la cebolla me meto en un jardín— y el uso diestro del aceite en una sartén adecuada en la que hay que jugar con temperaturas basadas en lo que dicen los algoritmos.

Me quedo más tranquilo. Todo lo anterior por fin me aclara la mente. Mi cortedad mental me impedía entender la deconstrucción del puesto de trabajo. Ahora sé que la tortilla de patata ha venido al rescate. Cuando Ferran Adrià la trasladó a «una copa de cóctel confitura de cebolla, crema de huevo y espuma de patatas», entonces, por fin lo entendí. Se acabó el puesto de trabajo tal como lo entendimos. El futuro es su deconstrucción. Ya solo me queda explicárselo a mi madre.

La imagen destacada del artículo es de Javier Lastras en Flickr.

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4 comentarios

Asier Gallastegi 07/01/2022 - 13:46

Hummmm. No sé si es deconstrucción. Ya sabes que esto de la cocina me gusta cómo metáfora. Hace unos años escribí algo acercándome a Santi Santamaria y unas claves de su libro «Cocina al desnudo». Te imaginaras que lo de la deconstrucción le parecía una tontería 😀 Buff. Hace solo unos días escuchaba a una persona decir a sus compañeros sobre la construcción de un nuevo rol profesional… «que a mí alguien me diga lo que tengo que hacer». Este momento que nos han tocado vivir tan TRANS son apasionantes y a veces cansados. Comprendo a quién decida pararse (los que puedan claro) y reivindicar mayor claridad. Empatizo muchísimo a quienes reciben el encargo de la complejidad y pretenden transmitir los retos atrayendo a las personas resistentes a los lugares más soleados y motivadores. Y es que hay luces y sombras y en este «sindios», «realidad deconstruida» o «roles laborales deconstruidos» necesitamos espacios para seguir pensando, conversando, protegiéndonos, experimentando… Creo que cada vez es más importante, leer, escribir y conversar. O será que todavía estamos en la primera semana de Enero. Eskerrik asko

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amalio rey 08/01/2022 - 12:15

De acuerdo con Asier. Estoy muy en esa sintonía. Lo resumo siempre (simplificando, que me encanta) con esta frase, que repito mucho: «mejor bueno, que nuevo». Aplicando el concepto de Adrià, no veo en las nuevas soluciones que se están concibiendo para el futuro del trabajo que «se respeten armonías ya concebidas». No es «lo mismo pero diferente». Como bien matizas, «lo que nos ofrecen no es lo mismo». Así que no es una «deconstrucción», sino una disrupción con triple salto mortal. Las armonías, las pocas (buenas) que habían, no se respetan. Lo de «reivindicar más claridad», que dice Asier, lo firmo. Ahora hay mucha complejidad interesada para que nos perdamos en lo intranscendente, mientras «ellos» cambian lo esencial…

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Macrogranjas y minijobs: nuestra cesta de la compra es pura política – Consultoría artesana en red 14/01/2022 - 06:32

[…] En la lógica de la macrogranja entra, por supuesto, el mínimo trabajo que sea posible… desarrollado por humanos. Queda para la nostalgia del pasado aquella escena en la que mi abuelo ordeñaba (en casa se decía «cataba») sus dos vacas. Ese trabajo hoy es para las máquinas de ordeño. Nada de que un humano toquetee las ubres de la vaca. Por favor, que las ciencias avanzan una barbaridad. El trabajo, otra vez más, es cosa de las máquinas, la monitorización, la inteligencia artificial: tecnología a quintales. Los humanos diseñan macrogranjas al tiempo que producen minijobs y deconstruyen puestos de trabajo. […]

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Los mejores post de RR.HH.- Enero de 2022 - Glocalthinking 01/02/2022 - 10:17

[…] “La tortilla de patata y la deconstrucción de los puestos de trabajo” por Julen Iturbe-Ormaetxe en su blog Consultor Artesano […]

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