Amazon: de vuelta a la teoría X

by Julen

Es evidente que la capacidad cada vez mayor de tratamiento de datos dispara el número de alternativas de uso en cuestiones relacionadas con la gestión de las organizaciones. Entre las áreas más delicadas la que tiene que ver con la conducta de las personas es, sin duda, la que plantea más alarmas desde un punto de vista ético. Entre otros gigantes empresariales de los que se escucha que usan algoritmos para analizar el rendimiento de sus plantillas, Amazon, que tiene a sus espaldas una buena colección de dudosas prácticas en sus relaciones laborales, es quien parece que va más allá en el uso de datos masivos de las personas. Por supuesto, desde su punto de vista todo tiene que ver con ser «el mejor empleador del mundo y el lugar más seguro para trabajar». Por marketing que no sea.

Recientemente diversos medios se han ocupado de compartir información sobre las nuevas prácticas de medición de la productividad en Amazon. Aunque parezca difícil de entender en los tiempos actuales, se empeñan en medir el presencialismo. Su concepto de productividad pasa por controlar al máximo los tiempos en que no estás físicamente donde se supone que deberías estar. El Gran Hermano se encarga de medir esos tiempos. Volvemos a aquel diseño de puestos de trabajo de perfil taylorista, de micromovimientos, de eficiencia vinculada a un concepto de trabajo basado en la teoría X. Nada de perspectivas amplias y dotar de sentido al trabajo: la productividad pasa por el simple hecho de que estés el mayor tiempo posible donde debes estar.

Se trata de optimizar hasta el último gramo de fuerza y vestirlo de entorno seguro y preocupación sana por el buen estado físico de su plantilla. Cada persona, analizada hasta el extremo en sus capacidades musculares, recibirá lo que mejor le conviene. Así se lo explicaba Jeff Bezos a sus accionistas:

Estamos desarrollando nuevos horarios de personal automatizados que utilizan algoritmos sofisticados para rotar a los empleados entre los trabajos que utilizan diferentes grupos músculo-tendinosos para disminuir el movimiento repetitivo y ayudar a proteger a los empleados de los riesgos de sufrir lesiones.

¿Ves? Es estupendo para ti, para tu salud física… ¿y mental? Amazon hace ya mucho tiempo que apostó por los algoritmos para ganar productividad. Esto pasa, claro está, por saber más y más de las personas que trabajan. Los algoritmos piden datos a quintales. Y eso obliga a diseñar sistemas que sean capaces de extraerlos. Cuanto más sepamos de ti mejor podremos afrontar los retos de la productividad. ¿De verdad este es el camino en pleno siglo XXI? En el fondo asistimos a la misma problemática que sucede con la privacidad en Internet.

Las grandes compañías, por supuesto, intensivas en datos, están lanzadas a una carrera por saberlo todo de todo el mundo. Nos podrán vender que, como consecuencia, trabajaremos en entornos más seguros y nuestra salud ganará. Pero seguir caminado por esta dirección, desde mi punto de vista, es inaceptable. No podemos aceptar semejantes niveles de monitorización. En Internet llevamos mucho tiempo con la batalla casi perdida y ahora el modelo de gestión de personas de Amazon, coherente con esa obsesión por saberlo todo, nos está haciendo perder también la batalla de nuestra dignidad profesional.

Los algoritmos son los nuevos jefes. Este es el mensaje. Lo saben todo (o lo pueden saber). Por tanto, ellos son quienes deciden. ¿Qué somos las personas? Las fuentes de datos. Así está el partido en la actualidad. Somos datos.

Por cierto, ya hablamos sobre el hiperecontrol en este otro artículo: Teletrabajo: el hipercontrol confiere plena vigencia a la teoría X.

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay.

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2 comentarios

aitor 11/06/2021 - 13:08

Buenos días Julen,

interesante artículo y por desgracia no muy sorprendente. Si el modelo de negocio de Amazon se basa en crear cuasi monopolios basados en rapidez y coste, creo que a esferas próximas a la entrega la creatividad, desarrollo personal…, tienen muy poco juego.
Aunque da como para un artículo completo, me produce cierto pánico los monopolios y dependencias que se están generando en varios sectores (cuadros y componentes bicicletas, componentes automoción, acero, TICs (google, amazon….).
No sé si servirá de mucho, pero hace ya algún tiempo tomé la determinación de tratar de no comprar por Amazon.

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amalio rey 12/06/2021 - 19:55

Es normal que eso ocurra, Julen, en un modelo que compite sobre todo por eficiencia. Si el atributo clave es eficientista, porque busca reducir plazos de entrega a niveles increíbles, no queda otra que aplicar un modelo Taylorista. Los modelos alternativos, más humanistas, se basan, como sabes, en otras prioridades.

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