Fábricas, txapelas y museos

by Julen


No cabe duda de que la boina, nuestra querida txapela, nos identifica a quienes habitamos esta parte al sur de Islandia. De acuerdo que puede interpretarse desde el punto de vista «aldeano» en su versión «borona». Pero, bromas aparte, el caso es que ahora también evidencia el tránsito desde el mundo industrial al de servicios.

La famosa fábrica de boinas y mantas «La Encartada», en Balmaseda, se ha convertido en el primer museo de este tipo por estos lares. Según se puede leer en BAI agencia de innovación:

Esta nueva instalación cultural es única a nivel de todo el Estado porque incluye en el mismo complejo: la propia fábrica ahora ya Museo, los edificios de viviendas de los obreros y su entorno paisajístico. Toda la maquinaria, de un valor histórico excepcional, ha sido restaurada para transportar al público visitante a la época de la primera Revolución Industrial tal y como se vivió en este enclave centenario.

Mi abuelo siempre tuvo en mucha estima su txapela. No era tontería. Había que saber ponérsela, porque hablaba de quien la llevaba. Había detrás de aquel artilugio todo un estilo. Coquetería masculina disfrazada. Y ahora las txapelas supongo que acabarán por llegar de algún oscuro rincón de un país asiático. El precio habrá bajado, casi toda seguridad. Claro que cuando alguien gane algo y le entreguen la txapela tendremos que asumir que aquí esas cosas son «made in China». Por mucho que en Bilbao.bi puedas poner txapelas.

No sé, hay algo que no acabo de ver claro en esta progresiva museización de la margen izquierda, zona minera y Encartaciones aquí en Bizkaia. Quizá acabemos todos metidos en vitrinas mientras algún alienígena nos observa como ejemplo de una civilización que pereció al entrar en la era Internet.

Technorati tags |

Artículos relacionados

2 comentarios

Txetxu 11/01/2007 - 12:44

¡Lo que hace la nostalgia del pelo que se tuvo!

Responder
Jaizki 11/01/2007 - 12:51

Me parece que en la margen izquierda, zona minera y las Encartaciones todavía estamos lejos de la saturación museística, pero esto me recuerda a algo de Juan Freire que leí hace un par de días:

Estrategias urbanas y ciudades intermedias: ciudades burocráticas o ciudades creativa

Responder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.