Trabajo, suerte y felicidad

by Julen


He accedido vía factorhuma.org (requiere suscripción) a dos
entrevistas, una con Eduardo Punset y otra con Álex Rovira, publicadas en La Vanguardia. Leo cosas interesantes que me hacen pensar.

De lo que dice Eduardo Punset (artículo completo en PDF aquí, 4 minutos de lectura):

  • La diversidad es la música de la vida. Cada cerebro es distinto, y eso favorece la supervivencia como especie. Todos iguales sería igual a ¡todos muertos! ¿Será igual en nuestras empresas?
  • El problema es que nuestro cerebro es capaz de imaginar peligros…, ¡y que sólo con imaginarlos desencadena unos efectos idénticos a los peligros reales! Ya hay bastante porquería como para que nuestras mentes imaginen más, ¿no?
  • La felicidad es un gradiente social: cuanto más sometido estás a decisiones ajenas en una escala jerárquica laboral o social, ¡mayor estrés, mayor infelicidad padeces! Quizás por eso, lo intuía, me hice artesano.
  • A más jefes, subjefes, supervisores, instancias y ventanillas…, ¡menos felicidad! Sin comentarios.

De lo que dice Álex Rovira (artículo completo en PDF aquí, 4 minutos de lectura):

  • Elisabet Kübler-Ross, que acompañó a miles de moribundos en sus últimos instantes, comprobó que lo que más personas decían al morir era: «¡Debería haberme arriesgado más!». Creo que es la salsa de la vida.
  • Es más frustrante lamentarse de no haber actuado que actuar y sentir que te has equivocado. Pero, además, si actúas y paladeas lo que suceda, por doloroso que sea, ¡no te equivocas!: vives. El miedo a perder nos pierde. Y actuar no es ir a toda velocidad, es hacer, con el ritmo que sea adecuado, «haces y aprendes».
  • Mira, tu trabajo es ese: ¡encontrar «tu» trabajo, el que te dé sentido! Ah, y ten presente esto: lo que no hagas tú mismo por ti ahora… ¡no lo hará nadie nunca! Es algo triste, pero tuve ejemplos en su día que lo confirman. No obstante, creo que es justo reconocer que también de la otra gente, sólo hay que darles oportunidades para que se manifiesten.
  • No es la de ver el vaso medio vacío o medio lleno: ¡es la de que el vaso estoy llenándolo yo! Busco yo el agua. […] Tú decides si eres efecto o eres causa. Lo tenemos claro, ¿no? Somos causa, ahhhh.

Y colorín colorado, la dosis de optimismo… continúa.

Otros posts en que citamos a Eduardo Punset:


Technorati tags |

Artículos relacionados

4 comentarios

Galufante 18/01/2006 - 09:20

Claro, cada uno llena su propio vaso de agua…sólo que algunos vasos esconden en su fondo un pequeño grifo fuera del alcance del que lo está llenando…las parábolas son preciosas…y la vida real, no tanto…

Agur.

Responder
Jaizki 18/01/2006 - 12:44

Ir a llenar el vaso no garantiza nada más que no te irás a la tumba arrependido de lo que no hiciste, pero si no vas a llenar el vaso deberías dejar de quejarte de todo lo que no te gusta en tu vida. Lo mismo que no puede tocarte la lotería sin jugar, no puedes mejorar de vida sin esforzarte en ello.

Responder
Alorza 18/01/2006 - 14:40

Más de acuerdo con Puset que con Rovira. Lo de este último suena a manual de autoayuda: «todo depende de ti». Pero somos animales que construimos cultura sobre instintos, tal como saben Freud, Darwin o Pinker. Por desgracia lo real es que no nos controlamos a nosotros mismos, tal como se deduce de lo que dice Punset.

Que no sirva mi comentario para jsutificar la inacción. Ser hombre (y mujer) consiste en superar la naturaleza humana cada día.

Responder
Galufante 19/01/2006 - 10:37

Alorza, chapeau…

Agur.

Responder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.