El paradójico crecimiento del sector de la bicicleta

by Julen

De vez en cuando un sector encuentra su tormenta perfecta y se produce un crecimiento en ventas que olvida la lógica conocida. No creo que a nadie se le escape, esté más o menos cerca de este mundo, que la bicicleta pasa por uno de estos momentos. La demanda, además, se combina con la extendida falta de suministros a nivel mundial. Así que en la actualidad se da la circunstancia de que las bicicletas acaban convertidas en objeto de deseo en la acepción más estricta del término. Creo que, por ejemplo, a nivel nacional, todas las marcas viven un agosto muy particular.

El último informe del sector de la bicicleta que elabora AMBE, la Asociación de Marcas y Bicicletas de España, en colaboración con Cofidis, es de mayo de 2021 y muestra datos de 2020. Habrá que esperar todavía casi medio año para leer el que elaboren sobre 2021 y cotejar de qué forma se evidencia la paradoja que comentamos.

El gráfico adjunto es bien elocuente. El sector se ha multiplicado por dos en el periodo 2014-2020. De facturar 1.354 millones de euros a alcanzar los 2.607. Y un dato muy importante: no es que se haya duplicado el número de bicicletas que se venden. En este caso, la proporción de crecimiento es de 1,5. Es decir, el precio medio de cada unidad ha crecido mucho, sobre todo como consecuencia del incremento de las eléctricas. Además, aunque pueda sorprender, el ciclismo es la actividad deportiva que genera más ventas: 1 de cada 3 euros. Sí, por encima del fútbol.

Otro dato impresionante es que en un mundo en el que el comercio online gana cuota cada año, el ciclismo ha conseguido que en 2020 haya crecido el número de tiendas físicas en el sector. Es un modesto 1,02%, pero llama poderosamente la atención en pleno auge del e-commerce. Más en concreto, si afinamos el dato en torno a la tienda especializada en ciclismo, el aumento es del 2,89%. Para terminar con esta pequeña colección de datos, otro más en esta explosión paradójica del sector: el informe de AMBE contabiliza nada más y nada menos que ¡¡¡334 marcas!!! vendiendo bicicletas en España. Y la cifra se va a las 506 cuando hablamos de componentes. Todo esto, como digo, en un período de carencia de suministros como hacía tiempo que no se conocía.

Así pues, ¿se vende lo que no se tiene? Porque cuando los cuadros siguen viniendo, como es el caso, de China y Taiwan, la economía global sigue dictando sentencia. Por mucho que ahora se eche en falta el suministro local, supongo que tenemos lo que nos merecemos. Sean cuadros o microchips —la lista de productos comprados en países de bajo coste tiende a infinito—, el caso es que la entrega del producto final depende no ya de la demanda, sino de la capacidad real de fabricar el producto. O sea, ponte a vender metaverso porque el producto físico de toda la vida cada vez es más difíficl de fabricar. Como digo, son muchas las paradojas de un sector que, desde mi humilde punto de vista, vive unas turbulencias de tal calibre que van a ser muchos los que vean las orejas al lobo cuando toda esta tormenta perfecta pase. Estamos, creo, ante un cisne negro que nadie quiere ver.

El informe de AMBE lo explica de forma sencilla:

2020 ha sido un año excepcional. Los resultados se vieron totalmente condicionados por el COVID-19. Los dos primeros meses siguieron la tónica de la buena evolución de 2019. Después llegaron dos meses de confinamiento y, con ello, la incertidumbre total provocada por el cierre total de los negocios y tiendas, así como la necesidad de ajusta pedidos o programaciones. Con el fin del encierro, se dio un efecto rebote de unas dimensiones que nadie esperaba. Este crecimiento anormal podía haber sido todavía mayor sin las roturas de stocks que se han producido a todos los niveles, ya sean bicis, componentes o accesorios, no se hubieran dado.

¿Qué hacer en una situación así si eres una gran marca de bicicletas? Sé que suena a cenizo, pero es momento de no echar las campanas al vuelo, es momento de análisis con perspectiva, de entender los ciclos económicos y las tendencias globales. Es el momento de convencerte a tí mismo de que, vale, estabas en el lugar adecuado y en el momento adecuado cuando llegó el tren de la fortuna. Pero piensa cuánto fue azar y cuánto tu buena gestión. El cisne negro llegó, aunque supongo que no fuiste tú quien lo llamó, ¿no?

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.