Mujeres en la economía, McKinsey no es tonto

by Julen

W.A.A.A.F. and A.W.A.S. women at workNo sé el tiempo que llevo leyendo las publicaciones de McKinsey. Creo que desde que comencé a trabajar, de una forma u otra me han acompañado a lo largo de los años. Siempre me han parecido escritos serios, bien argumentados y de los que inspiran. Por supuesto, vienen desde donde vienen y siempre conviene una lectura crítica. Pero hasta donde llegan mis entendederas, es material de alto valor añadido. Para que entiendas mejor de lo que hablamos, copio/pego de su página web:

McKinsey publishes across a variety of platforms, and all of our external content is available via the Insights & Publications section of mckinsey.com. This includes stand-alone articles, white papers, and reports, and access is free. Insights & Publications is also the home ofMcKinsey Quarterly and the McKinsey Global Institute:

  • For nearly 50 years, the Quarterly has set the agenda for top managers globally. It includes articles, video, audio, and other content from McKinsey consultants and external experts. For more information, please visit McKinsey Quarterly.
  • The McKinsey Global Institute (MGI) is our business and economics research arm. Established in 1990, MGI provides leaders in the commercial, public, and social sectors with facts and insights. For more information, please visit MGI.

Pues bien, ¿alguien ha caído en la cuenta de la relevancia que McKinsey asigna a sus publicaciones sobre género? Si echas un vistazo a las temáticas que aborda te encuentras con esta lista:

Sí, uno de sus «temas estrella» es el de «Mujeres en la economía«. Y digo yo que esta gente no es tonta, que saben de lo que escriben y que lo hacen así porque entienden que esta es una de las áreas clave a gestionar: una distribución igualitaria en cuestiones de género. En noviembre pasado publicaban A CEO’s guide to gender equality. Allí se preguntaban por qué el progreso en esta materia está siendo tan lento.

Progressive executives know that gender equality is not only the right thing to do but also the smart thing. That’s why more CEOs, heads of state, and university leaders are committing themselves to gender-equality goals for the institutions they lead.
But gender equality is proving difficult to achieve. How can companies and public institutions move more quickly? This CEO’s guide synthesizes multiple sources to make quick sense of a complex issue.

Al final de este artículo plantean cuatro grandes líneas de acción como manera de ir solucionando el problema actual:

  1. Get committed. The first might seem self-evident: change initiatives must be a strategic priority to have any chance of success.
  2. Broaden your action. Our research shows that gender equality requires executives to intervene across a broad range of factors, setting in motion disparate resources and people for years at a time.
  3. Hold challenging conversations. Companies that make progress tend to hold a series of challenging conversations about gender issues among their executive team.
  4. Sweat the small stuff. Ian Narev, CEO of the Commonwealth Bank of Australia, notes that gender equality requires a bias for action. “I like focusing on processes because it helps us get past any ‘warm and fuzzy’ elements of diversity and into action levers.

Resumiendo: compromiso a nivel estratégico, una acción con amplitud de miras, incorporar conversaciones sobre género dentro de los equipos directivos y ponerse manos a la obra con acciones concretas. ¿Por que digo que estos de McKinsey no son tontos? Porque usan el gran argumento para convencer a quienes no lo han incorporado aún en su agenda: habrá incremento de productividad.

Incremento GPD género

En fin, hacía tiempo que quería escribir este artículo comentando el caso de McKinsey y sus publicaciones sobre género en la economía. Además, entre los diez artículos más leídos en 2015 aparece uno directamente relacionado con la cuestión de género: Fostering women leaders: A fitness test for your top team. Pues eso, que cada cual decida hasta dónde ha interiorizado en su organización que el género es un asunto a gestionar y que puede reportar golosos beneficios, económicos y sociales. Y no, no me pagan nada los de McKinsey por hacerles publicidad 😉

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3 comentarios

Isabel 20/01/2016 - 14:34

Estos días toca en los altos niveles lo de la industria 4.0, un tema sobre el que llevas ya un tiempo reflexionando aquí. Entre los efectos que tendrá sobre el empleo, suena una alerta especial sobre cómo afectará desde la perspectiva de género. Y no sé por qué sorprende, no deja de ser coherente con la trayectoria de lo que tenemos.
Cuando se dice que el problema es complejo no puedo evitar una sensación a medias entre el cansancio y el cabreo porque creo que interesa proyectar esa complejidad para justificar la ausencia o lentitud de los avances.

Con todo, estoy de acuerdo contigo, con la prudencia crítica necesaria, son informes de interés e interesantes. Al menos van dando entrada a nuevas perspectivas en las agendas 🙂

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Julen 21/01/2016 - 07:54

A mí me ¿sorprende? porque viene de quien viene. De ahí que lo haya mencionado.
En cuanto a lo que citas del impacto en empleo, ya nos podemos echar a temblar. Creo que va a suponer un gran reto para el «mundo civilizado». En Davos hablan de 7 millones de puestos de trabajo que se van a perder y solo 2 millones que se generarían. Buffff….

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Berdintasuna » Blog Archive » Berdintasuna sarean (42. atala) 22/02/2016 - 11:10

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