21 y última: Sangüesa – Otsagabia

by Julen

Punto final. Hace ya más de tres semanas que comenzamos en Otsagabia la ruta. La iniciamos como Transibilbideak y la hemos terminado como TransEuskalherria. Cosas del directo. Han sido 23 días, incluyendo una jornada de descanso y un día de paseo por el Parque Natural de Valderejo. Los otros 21 hemos sido fieles al track con alguna mínima variación. Ya tendremos tiempo de valoraciones generales. Vamos con la etapa de hoy.

Sangüesa parecía ayer alicaída quizá como consecuencia del bochorno. Pero eso fue solo a primera hora de la tarde. A eso de las ocho las terrazas estaban llenas con la típica mezcla de nativos y peregrinos. Aproveché para echar un vistazo a dos de sus joyas románicas: las iglesias de Santa María la Real y la de Santiago el Mayor. Además, hay bastante monumento civil que admirar, como el palacio de los Príncipes de Viana o el Ayuntamiento. Pues eso, un pueblo bien repleto de oferta arquitectónica.

Cené junto a otro peregrino, australiano para más señas, el típico menú barato. Acerté porque encontré comida casera-casera, algo que es de agradecer ante la evidente masificación del Camino. Eso sí, la camarera, que era también la cocinera, hizo pira cuando dieron clase de sonreír. Todo no puede ser.

Escuché antes de irme al catre que venían tormentas vespertinas en el Pirineo Navarro. Así que a alguien como yo que de por sí ya madruga, no hubo que decírselo dos veces. Antes de las siete de la mañana ya estaba pedaleando rumbo a la foz de Lumbier. Para entrar en ella hay que atravesar un túnel para el que es recomendable llevar linterna (tampoco lo veo imprescindible pero no está de más). Bonito paraje.

Pasado el pueblo empezamos a acompañar al río Salazar y lo haremos durante muchos kilómetros. La ruta ofrece un tramo de senderito que lleva a un puente rústico muy agradable. Bueno, agradable si no fuera por los trillones de moscas, mosquitos y demás insectos voladores. He tenido que huir por patas empujando la bici al toda hostia cuesta arriba por unas piedras mientras los muy canallas me zumbaban frenéticos alrededor. ¡Socorrorrrr!

Tras un largo tramo de carretera hasta Navascués, se coge una pista con la que inauguramos la temporada de cuestas del día. Joder, qué cuestón. Santo Cristo misericordioso. A sudar la gota gorda empujando mientras el calorcete empieza a apretar. Luego suaviza un poquito y se puede ir montado. La carretera se ve abajo a la derecha y con ella nos juntamos por un momento para tomar otra pista que nos conduce a Vidangoz.

Antes de llegar al pueblo, en un alto por el que pasa la carretera, hay un monumento muy especial. Es un homenaje a los esclavos del franquismo que fueron obligados a trabajar abriendo estas vías. Merece la pena no olvidarlo.

En Vidangoz el bar está cerrado. Así que avituallamiento de agua, barrita energética y tira para arriba. Quedan 500 metros de desnivel antes de comenzar el llaneo y posterior bajada a Otsagabia, fin de la ruta. Mentiría si dijera que no he sufrido en la subida. No sé si debía haber comido algo más o si he apretado demasiado en la parte inicial de la etapa. Solo eran unos diez kilómetros de subida con varios descansos y con algún que otro rampón. En fin, a lo mejor eran los nervios de terminar. Vete tú a saber.

Todo lo que empieza acaba. La cuesta acaba. Quedan diez kilómetros para disfrutarlos. Son los últimos. Suave suave. Alrededor de 1.500 kilómetros por senderitos, pistas y alguna que otra carretera. Esto se acaba. Otsagabia sigue aquí, esperando la tormenta. Me acerco al camping. La foto junto al puente de entrada al camping. Prohibido el paso a vehículos de más de 10 toneladas. Ni me inmuto. Lo atravieso. Fin.

Distancia recorrida: 86,61 km. Desnivel acumulado: 1.789 m. Tiempo de pedaleo: 6h 07min.
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6 comentarios

mikel ibilbideak 08/08/2014 - 19:18

Zorionak! Gran gesta!

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Julen 08/08/2014 - 20:31

Bueno, bueno, que sarna con gusto no pica jajaja. En realidad al final tampoco me ha parecido tan dura. Esto de ser de Bilbao es la hostia 😛
Ya hablaremos. Llevo aquí metido en el hotelito de Otsagabia toda la tarde viendo cómo caen las tormentas… lo que me recuerda la que nos cayó a mi amigo Alberto y a mí subiendo para el nacimiento del Nervión 🙂

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Alberto 09/08/2014 - 17:04

Zorionak desde Aqaba, eres un campeón, hablaremos

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Julen 09/08/2014 - 19:12

Disfruta del frío polar que tendrás por ahí jajajaja
Nos vemos a la vuelta. Yo estoy por aquí hasta el 19 de agosto.
Saludos.

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