Economía real contrapuesta a la ¿irreal?

by Julen

Wax marketEs curioso cómo se ha extendido la expresión «economía real» para hacer alusión a esa que la ciudadanía de a pie percibe en su vida cotidiana. Es bien diferencia de esa otra economía, la macroeconomía, que parece campar a sus aires, en planetas lejanos, a años luz de las miserias del paro y de los EREs. Más curioso aún es el fenómeno de que, según parece, la macroeconomía empieza a ir bien mientras que la economía real continúa sumida en un pozo.

Por otra parte, nos andan prometiendo que la macroeconomía terminará por venir en rescate de la economía real. Es cuestión de paciencia. No importa que haya algún que otro muerto más porque su estado se agravó de tal forma en la UVI que no pudo resistir. No pasa nada. Al final, todo se arreglará. Ese dinero que un tipo como Botín dice que llega a mares a la economía de esta parte del mundo, parece que también llegará a la economía real. En la irreal, en la macro, ya deben estar lloviendo billetes de cincuenta euros.

Claro que podríamos interpretar todo esto de manera más perversa. Sabemos, con datos bien contrastados, que la crisis ha hecho a los ricos más ricos y que, para mayor gloria del sistema, ha creado más nuevos ricos. Digo yo que estos ricos-ricos y que los nuevos-ricos deben de ser de los que se mueven en la macroeconomía. Macro aquí lo puedes interpretar simplemente por el volumen de dinero que manejan, no te líes más. Pues bien, estos ricos son buena gente: tras llenar sus bolsillos deben hacer caridad. Así que algo nos tocará. Tú espera y verás.

Lo triste es que la crisis va a dejar una desconfianza profunda de la gente de a pie ante la «economía». Sí, la economía en todos sus sentidos: micro, macro, meso o como la quieras interpretar. La economía está haciendo daño, está fragmentando, haciendo que las distancias entre ricos y pobres crezcan. ¿Es la reducción del tamaño de las clases medias un signo de estos tiempos? La campana de Gauss se deforma peligrosamente. Pareto ya no va a poder hablar del 20-80 sino del 5-95. Sí, el 95% de la riqueza lo vamos a poder explicar mirando al 5% de la población. Y eso siendo optimista. Toma progreso, Moreno, que diría el cuervo Rockefeller.

Así que puede que emerja otra economía a la que no sé ya si podremos llamar así. Robert Neuwirth la presenta como «economía informal» y es la que la gente desarrolla al margen del sistema. Pero también podemos pensar en una economía P2P que compite y roba cuota de mercado a la economía tradicional. Estas economías alternativas encierran en su interior algo mucho más humano que la macroeconomía o que la economía de la gente rica. Responde a una pura necesidad de buscarse la vida cuando el sistema te está jodiendo día sí y día también. Claro que el mensaje de Neuwirth es un tanto lúgubre: las grandes multinacionales ya la están usando. Todo es sistema, también la economía sumergida. Todo sirve para que lo macro siga siéndolo por muchos años.

—-

Nota.- Para tomar conciencia de la distancia entre la macro y la microeconomía no hay como leer cualquier artículo que estos días analice la supuesta «recuperación» en la que, según parece, estamos entrando. Eso dicen. Os puede servir este de El País como ejemplo: Oteando la recuparación.

Artículos relacionados

5 comentarios

Izaskun 21/10/2013 - 07:12

Debe ocurrir que cuando una palabra se tergiversa, necesitamos ponerle apellidos para reivindicar los matices y de ahí la necesidad de hablar de economía real, economía humana, economía feminista… El problema es que con estos apellidos, parece que reconocemos la «oficialidad» de la economía a secas. Bueno, a estas horas solo quería aportar que la economía es la ciencia que estudia cómo gestionamos recursos escasos para satisfacer necesidades humanas, osea, economía y humanidad van unidas por definición y si no van, no es economía. El problema es que nos han dicho tantas veces que economía es eso que hacen los especuladores y banqueros que mucha gente se lo ha creido, pero no, eso es eso, especulación financiera o usura o lo que sea, la economía es otra cosa, igual tenemos que empezar a quitarle el apellido.

Responder
Iván 21/10/2013 - 08:26

Gran post Julen. Polítcos y banqueros juegan otra liga, alejados de la realidad de la gente. Sería bueno que se pasarán alguna vez por los comedores sociales, y allí preguntar a los millones de personas.. No creo que los políticos tengan narices a preguntar allí o en la cola del INEM si la economía va mejorando.

Responder
Elena 21/10/2013 - 14:39

Me gusta tu articulo Julen: poderoso caballero don dinero, caiga quien caiga, y si caen mas, mejor, asi los mismos de siempre seran mas ricos: demostrado!!

Responder
Isabel 21/10/2013 - 20:23

Me pareció especialmente interesante lo que destacaban en un reciente Documentos TV titulado “monedas de cambio”: que lo más importante que están generando las monedas sociales son los vínculos y la recuperación de la dignidad de las personas. Justo todo lo contrario de lo que se persigue y consigue la caridad. Lo tienen en la Web de la 2, si no te ha coincidido de verlo te lo recomiendo, no es que diga cosas que no se pueden leer, pero el relato está bien construido. Las cosas no van a cambiar, al menos no a la velocidad que se necesitaría, pero la posibilidad de diversidad en el sistema monetario empieza a mostrar buenos ejemplos.

Responder
Economía directa | Consultoría artesana en red 29/10/2013 - 09:43

[…] que viene de las instituciones “de toda la vida”. Si hace unos días escribía sobre la economía real/irreal, ahora resulta que la Direct Economy nos propone repensar la capacidad económica de que disponemos […]

Responder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.