Subida al Pozo Curavacas

by Julen

En bici hasta el Pozo CuravacasCreo que es una de las rutas clásicas de la zona. Acompañar al río Carrión en sus primeros tramos por el valle de Pineda hasta llegar al final y encontrar las cumbres. Allí escondido, se encuentra el Pozo Curavacas, a unos 1800 metros de altitud. Hasta su base la ruta se hace muy bien en bici (eso sí, hoy pegada buen viento en contra en toda la subida). Luego ya es otro cantar cuando los caminos se empinan y las piedras reclaman su terreno.

En el tramo final se salva buena parte del desnivel que tiene la ruta. Pero merece la pena el esfuerzo. Quizá no tenga mucho sentido hacerlo con la bici porque hay que andar lo suyo, pero la bajada… bueno, es una razón para subir andando algunos tramos con la bici, luego para abajo ya lo disfrutaremos.

Desde Vidrieros, donde terminar la carretera asfaltada que viene de Triollo, son veinte kilómetros hasta el Pozo Curavacas. La vuelta es por el mismo camino. Al principio el desnivel es casi inapreciable aunque, lógicamente, es siempre ascendente. Si hace viento, como hoy, el asunto se hace un poco más pesado, pero el paisaje lo compensa. El valle va flanqueado por grandes montañas y es muy amplio.

El Pozo Curavacas es una laguna de origen glaciar, muy coqueta. Se encuentra en la ladera norte del Curavacas. Desagua hacia el Carrión componiendo varias pequeñas cascadas. Según vas subiendo intuyes dónde se encuentra porque se aprecia una oquedad en la montaña. Ahí tiene que estar, ahí tiene que estar… y ¡ahí está! Después de unas buenas raciones de empujar la bici, la recompensa es evidente.

En fin, cuarta y última ruta por la zona. Habrá que volver a estas tierras. Hay muchas alternativas, sea por esta parte del Carrión o por otras aledañas en la montaña palentina. Tiempo al tiempo.

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