Cuando la transacción económica hace perder valor a un proyecto

by Julen

money flowersDesde luego que el tema es complicado. Me refiero a cómo lo económico influye en las relaciones de confianza entre personas. Y no solo en la confianza sino en el grado en que alguien aporta cuando por medio hay dinero. En parte la reflexión me ha venido de leer este artículo de Dina Gerdeman en Harvard Business School: How to Demotivate Your Best Employees. Voy a ver si me explico un poco para ver qué os parece lo que propongo.

La «empresarialización» del mundo en que vivimos puede observarse, entre otros detalles, por la constante obsesión en que todo sea eficiente y competitivo. Las maneras en que las empresas se gestionan van invadiendo cada vez más ámbitos de la vida social. Su racionalidad, su análisis, la forma en que se organizan y toman decisiones, todo ello es visto como un ejemplo a imitar.

Así nuestras pasiones y aficiones más queridas están sometidas a esa terrible pregunta que es casi más una orden que otra cosa: ¿por qué no convertir tu pasión en tu fuente de ingresos para vivir? Traducido al lenguaje normal: monta una empresa en torno a tu pasión. En lenguaje moderno y que mola más: emprende. No dejes pasar esa oportunidad. Nadie va a sacarte las castañas del fuego. O lo haces tú o nadie lo va a hacer por ti.

Pero la pasión, lo que nos gusta, lo que hacemos por placer, esas cosas no pueden instalarse de forma tan fácil en la lógica de la eficiencia. Si algo te gusta le dedicas el tiempo que haga falta… por mucho que alguien esté detrás de ti diciéndote que todo ese tiempo no puedes dedicarle. Porque entonces perderías dinero. El tiempo es dinero, no lo olvides. Tu tiempo cuesta. Si dedicas mucho a algo o bien lo vendes por un dineral o, si no, lo siento, pero eres ineficiente.

Pero el placer, el gusto, pasarlo bien, ¿no queda pervertido al incorporar una transacción económica? El caso es que si eso que te gusta hay que facturarlo, entonces la pasión (que era algo así como «porque sí») se acaba convirtiendo en la obligación. Tienes que hacer las cosas dentro de un margen lógico, donde tu negocio será competitivo en la medida en que contenga lo suficiente los gastos y venda a buen precio lo que ofreces.

Por otra parte, muchas veces sucede que nuestra participación se vincula a proyectos en los que no exista lucro. Si me pides ayuda para algo con lo que ganas dinero, de entrada… déjame darle un par de vueltas, porque no es lo mismo. No, no es lo mismo que me pidas colaboración en un proyecto donde sé que estás poniendo tu pasión a que lo hagas cuando esperas sacarle rentabilidad económica. Para mí puede perder valor. Vale mucho más ese proyecto altruista que el tuyo que navega por las aguas de la eficiencia económica.

La línea que separa la sostenibilidad económica de un proyecto y la ambición por hacerlo (muy) rentable es muy delicada. No es fácil buscar valores absolutos. Beneficios muy elevados levantan recelos.

¿Por qué todo este discurso? Porque en el fondo me sigue asaltando la idea de que la empresa social es (casi) un oxímoron.

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9 comentarios

Mak 12/04/2013 - 14:38

Recuerdo algunas frases similares de años ha, cuando empezaban los blogs, sobre bloguear por trabajo o por placer… (No, no te estoy llamando repetitivo :P).

Leyéndote, me ha dado por pensar en las llamadas «monedas sociales» con las que se pretende no sé bien si montetizar o «desfinanciarizar» tareas de la cooperación (al desarrollo) y facilitar la vida económica a individuos y movimientos acosados.

Y lo cierto es que no lo veo bien, desde mi punto de vista personal: si ayudo, «tiene que» ser a cambio de nada asimilable a dinero, y si quisiera salirme de un sistema monetario diabólico como el nuestro, no podría ser para meterme en otro. Ya existe el trueque.

Perdón por la digresión 😛

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Julen 15/04/2013 - 05:37

Se acepta la digresión. Y en gran parte, ¡cáspita!, ¡hasta la comparto! 🙂

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eraser juⒶnjo * ✘ ★ (@eraser) 15/04/2013 - 09:58

muy de acuerdo con Mak en su apreciación … y mira que he intentao meterme en una moneda social … por ver. ..

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Gorka Corres 12/04/2013 - 15:25

Hola Julen:

Me parece que se puede divertirse y a la vez ganar dinero; no me parece tan perverso como lo planteas en el post.

¡Saludos!

Gorka

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Julen 15/04/2013 - 05:39

Gorka, tampoco diría «perverso» pero sí que, desde mi punto de vista, conduce a dinámicas diferentes. Y hay que tenerlas en cuenta porque a veces lo que funciona en un plano «sin dinero» no lo hace cuando lo hay.

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Juanma 13/04/2013 - 23:06

El gran filósofo, más reconocido como novelista, Mark Twain contaba la historia de Tom Sawyer que convencía a sus amigos para pintar una valla y además que pagasen por ello… ¡porque pintar era un placer!
Hace tiempo escribí algo sobre ello, relacionado con el deporte… ya sabes 🙂
Creo que tiene relación con lo que escribes aquí:
http://economiaenchandal.com/2013/01/03/la-suegra-como-ejemplo-de-voluntariado/

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Julen 15/04/2013 - 05:48

Ya te he dejado un comentario allá en tu blog. Al final, creo que debemos buscar opciones, diferentes opciones, porque creo que hay que reconocer diferencias individuales en todo esto de la motivación. Pero desde luego, estoy muy de acuerdo contigo, en que son escenarios muy diferentes, el del voluntariado y el de las personas a las que se paga una compensación económica por su trabajo. Pero entre ambos casos me parece que hay un amplio abanico de opciones…

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Actitudes frente al dinero | Consultoría artesana en red 15/04/2013 - 06:38

[…] dándole vueltas a cómo las actitudes frente al dinero condicionan las relaciones entre personas dentro de un proyecto compa…. Supongo que hay que hurgar en la psicología personal de cada cual para comprender por qué se dan […]

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Ángel Millán 15/04/2013 - 18:17

No sé por qué pero creo que nos sentimos demasiado reflejados en tu post y completamente estamos dedicando nuestras vidas a intentar sacar adelante este negocio. Totalmente de acuerdo que es nuestra pasión pero efectivamente el tiempo lo es todo en esta vida y se desliza entre nuestras manos de una manera vertiginosa…

Un saludo

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