Teclado frente a lápiz: ¿capacita y discapacita a la vez?

by Julen

QWERTYEstos últimos días se ha comentado bastante la noticia de que Finlandia incorporaba a su sistema educativo el aprendizaje de la escritura basada en el teclado (entiendo que de un ordenador, tableta o smartphone) frente a la tradicional a mano. Al menos como prioridad. Nada que deba escandalizarnos. Vivimos en una época en la que la inmensa mayoría de la producción escrita surge de los teclados y no de los bolígrafos y plumas estilográficas. Hasta aquí nada que objetar, datos son datos. Pero creo que merece la pena considerar el rol crítico que la educación debe mantener respecto a las tecnologías. Me explico.

No, la tecnología no es neutra. No se trata solo de adquirir habilidades sino de tener en cuenta las implicaciones respecto a actitudes y modelos mentales. Cuando una persona usa cualquier tecnología por detrás hay siempre consecuencias que van mucho más allá de su simple uso. Un lápiz también es tecnología. Pero diferente de un teclado. Un lápiz y un teclado no van a generar las mismas actitudes frente a la producción explícita de conocimiento. Sobre todo en lo que tiene que ver con pensar previamente. Me explico.

En función del trabajo que lleve «borrar» me puedo permitir más o menos análisis previo de lo que voy a escribir. Si el coste de borrar tiende casi a cero es muy probable que sea mucho menor mi esfuerzo por pensar antes de hacer. Equivocarse a lápiz o a bolígrafo implica consecuencias muy diferentes. Quien escribe desde el teclado de un ordenador o de un smartphone sabe que no pasa nada por equivocarse. Sí, el balance entre pensamiento previo y acción se modifica.

Cuando al teclado unimos un procesador de textos resulta que estamos armando a quien escribe de una tecnología espectacular en potencia. Aunque, cuidado, ya conozco a más una y de uno que están enganchados a su escritura a bolígrafo para cierto tipo de producción escrita. Por la razón que sea sus hábitos actúan de barrera para la incorporación de las «nuevas» tecnologías.

Por nada del mundo estoy diciendo que no se deba enseñar a manejar el teclado de un ordenador. Pero creo que hay que hacerlo considerando también los cambios en la forma de pensar a los que aboca. Reconozco que una gran duda que me asalta es si con la proliferación de las ayudas siempre presentes de un procesador de textos (gramática y ortografía) no se genera en paralelo un proceso de «dumbing down«. ¿Para qué aprender ortografía y gramática si el sistema que uso me lo va a corregir? Si la tecnología lo puede hacer por mí, adiós muy buenas.

La verdad es que no lo tengo claro. No sé si el teclado discapacitará en torno a ciertas competencias. ¿Estoy exagerando? ¿Es otra manifestación de señor mayor que chochea? ¿Cómo vamos a negar la necesidad de que se use bien un teclado? Ya, pero quienes investigan con seriedad sobre el hecho educativo bien harían en considerar las implicaciones de unas tecnologías frente a otras. A mí, en el fondo, como siempre, lo que me preocupa es el uso «acrítico» de las tecnologías. Usar por usar, porque «es lo que toca». Esto siempre me da miedo. ¿Por qué? Debe ser la paranoia que me acompaña siempre, pero prefiero entender los porqués. Los cómos siempre implican porqués. Lo hagamos con unos medios u otros algo por detrás va a cambiar.

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32 comentarios

Venan 02/01/2015 - 08:13

Y no olvidemos la capacidad de dibujar, de evolucionar en el trazo, de los distintos tipos de escritura en función del soporte y del instrumento con que se hace. El uso de una texnología (el teclado) no debe implicar abandonar las anteriores (lápiz) como de debe aprender a sumar antes de usar la calculadora. Qué estudios demuestran que aprender a escribir con un teclado desarrolla el lado derecho del cerebro? Ninguno me temo, echa un vistazo al libro de Betty Edwards y descubrirás una manera diferente de ejercitar tu creatividad usando un simple lápiz ISBN 847953527X 9788479535278

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Julen 03/01/2015 - 08:24

Espero que los lápices resistan el paso del tiempo, Venan. Aunque solo sea por no destruir nuestra niñez 😉
Gracias por la referencia a Betty Edwards, que no conocía.

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Iván 03/01/2015 - 18:32

En esto, creo que el camino del medio tiene mucho más sentido. Es natural que mucha gente vaya a seguir con la mezcla entre lo analógico y lo digital durante muchas décadas.Por ejemplo , el acto de escribir en papel en una libreta de notas se acopla perfectamente a los entornos digitales. Con lo que respecta al dibujo, a los esbozos o al diseño, es algo evidente que el papel y lo analógico van a seguir presentes a seguir mucho tiempo. Estoy seguro hasta que en el futuro se reivindicará de nuevo la caligrafía y los trazos hechos en papel.

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Julen 04/01/2015 - 08:00

Pues que el futuro se cumpla, Iván, y sigamos disfrutando de esas libretas 🙂

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