La importancia del (aparente) conocimiento inútil

by Julen

En mi lista de lecturas tenía pendiente un libro de Nuccio Ordine, La utilidad de lo inútil. Publicado por la editorial Acantilado, es un texto relativamente breve que se estructura en tres capítulos, además de una introducción. Estoy ahora mismo con él, tras terminar ayer mismo Adiós, muñeca, un clásico del género negro escrito en 1940 por Raymond Chandler.  ¿Por qué aporto esta segunda referencia? Porque precisamente el primero de los tres capítulos del libro de Ordine se titula así: «La útil inutilidad de la literatura«. Es solo un ejemplo en torno a la inutilidad. No tiene por qué ser solo  literatura, sino que podemos hablar de ese vasto conocimiento que emerge de lecturas y consultas que no conectamos con el «saber» tradicional, ese al que damos por valor según su utilidad.

Entre tantas incertidumbres, con todo, una cosa es cierta: si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida.

Estoy ahora mismo con dos proyectos que me vinculan con el que podríamos llamar conocimiento útil. Hace un par de semanas publiqué un artículo en el blog colectivo de REDCA, la Red de Consultoría Artesana. Lo títulé: Conocimiento y estrés: 10 paradojas que me han dado mala vida últimamente. Lo vinculaba con uno de los dos proyectos a los que hago alusión. Estoy elaborando un mapa de los conocimientos clave para una empresa cliente del que se van a derivar una serie de propuestas de trabajo con el fin de dinamizar aquello que entendemos que nos aporta valor. ¿Aporta valor? Un eufemismo para centrar el esfuerzo en aquello que nos es útil.

Por otro lado, espero esta semana ultimar un texto para una compañera que trabaja en la industria creativa y cultural. Tiene que ver con indicadores y evaluación de impacto de sus proyectos. Creo que tendrá una breve introducción en la que haré alusión al valor de lo no medible, aspecto este que me parece una curiosa paradoja: la de pensar que vale lo que dices que no sabes que si tiene o no valor. En el fondo, será un breve alegato para ensalzar, cómo no, lo inútil del arte. Ordine dice:

Ahora me interesa subrayar la vital importancia de aquellos valores que no se pueden pesar y medir con instrumentos ajustados para evaluar la quantitas y no la qualitas.

¿Cuánto conocimiento profesional que sabemos procede de fuentes aparentemente no relevantes? Empleo esta expresión porque la complejidad de la persona que somos se va construyendo a partir de una enorme cantidad de estímulos. Si, por ejemplo, hablamos del conocimiento en torno al management, no es ya la lectura de textos que, en principio, nada tienen que ver con esta disciplina, sino que muchas veces aprendemos de la actitud con la que observamos ciertos acontecimientos. Las metáforas son recursos mediante los que establecer vínculos desde terrenos a veces insospechados. Lo útil y lo inútil van y vienen; juegan al despiste.

Pienso, no obstante, en mis lecturas. Más o menos cada semana leo una novela del género negro. Llevo los dos últimos años cautivado con esta afición. Leo también de ciclismo y de cultura en torno a la bicicleta. ¿Qué he aprendido de la biografía de Eddy Merckx o la de las gestas clásicas del Tour de Francia o del Giro de Italia? ¿Qué he aprendido de los dos libros de Guillaume Martin sobre ciclosofía? Leo mucho menos sobre management en comparación al tiempo que dedico a otras disciplinas.

¿De qué me sirven esos conocimientos inútiles frente a una perspectiva más ortodoxa de lecturas específicas en torno a mi actividad profesional? ¿La consultoría artesana me exige mantener elevado el pedestal de la utilidad de cierto conocimiento frente a otro más irrelevante? No, no podemos simplificar así. Mi saber se construye de forma poliédrica –me cojo prestada esta característica de REDCA– mediante una progresiva y lenta destilación de estímulos.

Me siento inútil en muchas de mis lecturas. Sí, he dicho, inútil. Pero esa inutilidad me parece fascinante porque me aleja y me acerca a lo que soy. Como persona, como profesional. No es tanto que sea lo que leo, pero estoy en un momento vital en el que tengo que dejarme llevar por tantas y tantas inutilidades que me definen. 

Imagen de Licht-aus en Pixabay.

Artículos relacionados

3 comentarios

Jorge 20/03/2023 - 11:55

Qué interesante Julen. Pienso que es una muy buena idea el configurar un «mapa de los conocimientos claves».
Saludos cordiales desde el otro lado del gran charco

Responder
Isabel 20/03/2023 - 15:04

«estoy en un momento vital en el que tengo que dejarme llevar por tantas y tantas inutilidades que me definen».

Pues espero que lo disfrutes, yo la verdad es que más bien he tenido que regatear con mi vida entre muchos momentos en los que las circunstancias, aparentemente, mandaban. Y digo aparentemente porque he ido consiguiendo mi espacio para esas inutilidades que me definen… y que me encantan.

Por cierto, me interesa mucho ese texto que vas a preparar sobre indicadores y evaluación de impacto de sus proyectos. Si se puede compartir, aquí una muy interesada en su lectura.

Abrazos family! 🙂

Responder
Iván 22/03/2023 - 08:05

Gran post Julen. Leí hoy esta brillante entrevista que le hacen https://ethic.es/2023/01/entrevista-nuccio-ordine-individualismo/
Ganas de leer sus libros.

Responder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.