La pantalla

by Julen

Supongo que hace muchos, muchos años, elmundo cambió cuando, además de la realidad, aparecieron las pantallas. ¿Aquello era verdad o simplemente arte de magia? La televisión lo fue todo para marcar una nueva era. Reordenó la convivencia familiar. Fue capaz de atraer miradas y ganarse un hueco como un nuevo miembro de la casa. Junto a los seres humanos, un artefacto pasaba a ocupar un lugar relevante.

Pero hubo un momento, años más tarde, en que pasamos de aquella pantalla a cientos y miles de artefactos. Más grandes o más pequeños, el caso es que llegamos a no poder entendernos sin semejantes inventos. Figuras, movimiento, colores, risas, gritos, mascotas, todo lo (in)imaginable. La pantalla ubicua, omnipresente, juega en la liga de los humanos. Somos tecnología, somos pantallas.

Las interfaces son cada vez mejores. Parecen estar a punto de dejar de serlo para convertirse en realidad. ¿Son las pantallas vida real? ¿No hay paso atrás y están reconstruyendo nuestra idea de lo que somos? No hay más que ver a las niñas y niños. La pantalla es su segundo hogar y va ganando cuota. Un segundo hogar que explota la paradoja de lo íntimo y del Gran Hermano que está detrás. Los adultos, mientras tanto, hacen lo que pueden.

La pantalla es el presente y será cada vez más en el futuro. Nos representa, nos cautiva. Somos a través de ellas y producimos para ellas. Rellenamos millones de horas de emisión, día tras día, sin misericordia, sin ningún atisbo de desaliento. Vamos lanzados y nos podemos reconocer en cada uno de esos dispositivos; de la manera más natural, como si siempre hubiéramos estado ahí. La pantalla, esa competencia transhumana.

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1 comentario

Germán 16/12/2019 - 09:29

Vamos a tener que crear el «dia sin pantallas», todos/as al campo silvestre porque en la ciudad imposible …

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