Frío reparador

by Julen

frio

Nada que deba sorprender. El frío. Cíclico, previsible. Lo extraño sería que no acudiera a su cita. Hay malos presagios porque el planeta se calienta. Así que quizá el frío esté en peligro y haya que protegerlo. ¡Qué paradoja! Arropar al frío y defenderlo de sus enemigos.

Siempre lo supimos por aquella frase lapidaria: el frío conserva. Frente a la descomposición del calor, el frío mantiene. Frente a la inflamación, el frío calma y reduce. Por eso lo de reparador. Es un frío amigo, anclado a sus viejas costumbres. Un frío que sabe de sus límites.

Esta semana que viene espero conversar con él. Un frío que se recrea en la meseta. Arriba el cielo raso, abajo el frío pegado al suelo, en armonía con la tierra. Tras la primera pereza del cristal empañado, comenzará la rutina. Apenas serán cuatro días. Suficientes para rescatarme.

Las dudas de las neuronas y las del alma marchan en busca de los días gélidos. Van a pactar el armisticio. O quizá tan solo una tregua. La primavera aún queda lejos. De momento, tras un camino sembrado de dudas, allá vamos. A disfrutar del frío reparador.

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