Escribir

by Julen

Una terapia en forma de obligación con uno mismo. Un porqué escondido detrás de alguna razón sin sentido. Un acto rutinario, una vuelta al teclado, un retorno a la zona de seguridad. Las palabras buscan su hueco mientras se agolpan a las puertas del texto y exigen libertad. No queda claro quién decide qué. Ellas siempre ganan.

Palabras que pierden la batalla en un mundo que se desplaza hacia lo visual. La palabra evoca, sugiere, abre paso a la imaginación, pero se sabe perdedora. Queda desplazada en la pelea por la velocidad, por la eficiencia, por el impacto. La palabra pierde en todas las estadísticas. Quizá por eso tiene ahora más sentido que nunca. O no.

Es un ejercicio que hurga en el lado oscuro en busca de la secuencia adecuada. Los dedos sobre las teclas de siempre. Enfrente el mismo hueco vacío. Y comienza el ritual. Arriba el título, una idea vaga que hace de correa transmisora. Luego un cauce que acoge un grupo de palabras suficientes para dar a entender una idea o un sentimiento.

El rumor de una creación que se enroca en mitad del infinito. Un punto insignificante, una tenue luz apenas visible entre tanto neón. Pero continúa, inmune al desaliento. Escribir, escribir. Es la forma en que responder. La forma en que escapar adonde sea de la mano de unas líneas de texto hilvanadas desde algún lugar que no llego a comprender del tordo.

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