Porque sí

by Julen

No hay razones o, al menos, ahora mismo no somos capaces de encontrarlas. Las cosas suceden una y otra vez sin que nada ni nadie parezca esforzarse en ello. Los hechos han entrado en una espiral donde cada acto es causa y consecuencia. Y así, todo sigue igual, para lo bueno y para lo no tan bueno. Todo tiende a volver a suceder.

Pero hubo un momento en que necesariamente tuvo que ser de otra manera. Un momento en el que hubo que pensar y repensar. Una época de ingentes esfuerzos para que sucediera como queríamos. Luego llegaron los frutos, pero nada pudo suceder sin aquel momento de siembra. Y de espera, paciente y con fe.

Ahora hay quien lo niega. Y hablan de casualidades. A la luz de los hechos presentes es fácil abonarse a esta explicación. Porque sí, por una especie de suerte que no todos tienen, por una combinación de circunstancias que explican lo que pasa. No importa el pasado. Solo el presente y su estúpida recurrencia.

El tiempo nos pondrá de nuevo en nuestro sitio. Llegará el día en que el círculo virtuoso se rompa; incluso en que se convierte en todo lo contrario. Llegarán épocas de furia, de desasosiego e incredulidad. Nada será como antes. La entropía subirá como la espuma. Siempre estuvo ahí, a la espera de su oportunidad. Entonces tocará volver a repensar el sistema. ¿Cuándo llegará el momento?

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