Conexión

by Julen

Sea como sea, da igual a qué y cómo. La conexión se convierte en el alimento básico. Sin ella, la humanidad que habita el supuesto primer mundo, naufraga. No se entiende a sí misma. Hoy nada es posible al margen de ella. Es el peaje, es la obligación. Es el alma.

No queda nada que disfrutar en la soledad. Sin vínculos no hay presente. El tiempo se enreda alrededor de las conexiones. Sirven nuestros semejantes, pero también valen objetos en que proyectarnos. Las emociones viajan de la mano de la conexión. No aguantan ni por un momento más saberse retraídas en torno a sí mismas.

Antes se necesitaron cables, hoy la conexión es ubicua, inalámbrica, universal, permanente. Aunque no la veas, está presente. Se volatiliza para hacerse fuerte. Tu vida depende de esas conexiones. Tus aparatos no son nada fuera de ella. El sentido de la vida, la conexión. No necesitas nada más. Ni nada menos.

Ha dejado de ser alegoría. Ahora es la verdad. La conexión. No hay nada fuera de ella. El mundo, o está conectado o no lo es. Descanse en paz la soledad.

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