Educación inconsciente: cuando la tecnología (mal)educa

by Julen

Tizas usadasVa otra de cascarrabias. Tiene que ver con el aprendizaje consciente, con el esfuerzo, con el uso de las tecnologías y con su obsolescencia. Cuando Marc Prensky ensalza la pasión para conectar con la gente que tenemos en las clases y vehicular el aprendizaje transitando por esos territorios, siempre tendemos a pensar que las tecnologías nos pueden ayudar como caballo de Troya. Todo el discurso sobre «nativos digitales» nos vende la idea de que ahí hay un puente para que quienes enseñan y quienes aprenden sean cómplices de un proceso común.

Añado otro hilo de argumentación: siguiendo a Lessig, la ley hoy en día se puede presentar en forma de «código». No importa tanto lo que la norma diga; es más lo que la tecnología te ofrece, impone o impide. ¿Y si las tecnologías son realmente las que dictan las normas de facto porque son las que obligan a adoptar usos y costumbres? Si para hacer algo tienes que usar tecnología, ésta acaba convirtiéndose en una especie de ley de obligado cumplimiento. Si quedar con mi cuadrilla requiere el uso de WhatsApp, esta tecnología se convierte en ley: o la cumplo o corro riesgo de exclusión.

Pero como las tecnologías de información son también un inmenso mercado, ya nos hemos acostumbrado a su consumo compulsivo. Smartphones convertidos en algo de usar y tirar. Marcas que aceleran para que nos sintamos imbéciles si el aparato que usamos tiene ya un par de años. Estás fuera de juego. Todo cambia y se recambia, todo se vuelve obsoleto con milimétrica exactitud. Y todo eso es educación. Es educación por defecto. No es educación consciente: es educación por colonización difusa, un sirimiri que cala.

Apropiarse del proceso educativo es lo que buscamos con la pasión. Pero la intermediación tecnológica para actuar como seres sociales está presente en todo momento. No hay manera de no usar tecnología. Digo que no la hay si quieres estar en contacto con tus semejantes. Sea que hablemos de la familia, de la cuadrilla, del aula o del trabajo. Da igual. O pasas por el aro de la tecnología o eres una inadaptada.

La tecnología también maleduca. ¿Para qué profundizar en el conocimiento de algo que mañana va a cambiar? No merece la pena. La ley del mínimo esfuerzo nunca tuvo tanta recompensa. Cada momento trae consigo una serie de «hábitos» impuestos por aquellas empresas que son capaces de acertar con sus campañas de marketing. Quien gana hace caja y de paso aporta su dosis de enseñanza. Como hay que usar esa tecnología, aprendemos por tanto de forma inconsciente, por el simple uso, automatizando actividades pero sin un poso real. ¿Poso? Insisto, ¿para qué? Si mañana serán otras herramientas.

Así que la tecnología, como ya todas sabíamos, no es inocua. Como no lo son las condiciones de uso que no leemos en los proveedores de servicios vinculados a las redes sociales en Internet. Sirven para producir un cierto tipo de ciudadanía. Una ciudadanía inconsciente respecto a lo que aprende. Porque no merece la pena esforzarse sabiendo que solo va a ser flor de un día. La tecnología sin sentido crítico y sin apropiación consciente, maleduca. Vaya si lo hace.

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9 comentarios

Iván 08/11/2013 - 09:28

Al respecto del post . Ha hecho ayer una gran presentación Igor Calzada del tema http://www.slideshare.net/icalzada/do-social-networks-provoke-civil-transformation-at-navarra-statutory-parliament-by-university-of-navarra#!
Mucha miga todo esto que comentas.

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Isabel 08/11/2013 - 10:43

Que bueno Julen. Por eso molestan las RSS, porque permiten cierta autonomía en esta velocidad para volver a ningún sitio.
Hay que ver la capacidad que tenemos para desvirtuar y desaprovechar las oportunidades. Nos acercamos peligrosamente al borreguismo tecnológico.

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Educación inconsciente: cuando la tecnol... 08/11/2013 - 11:06

[…] Va otra de cascarrabias. Tiene que ver con el aprendizaje consciente, con el esfuerzo, con el uso de las tecnologías y con su obsolescencia. Cuando Marc Prensky ensalza la pasión para conectar con la gente que tenemos en las clases y vehicular el aprendizaje transitando por esos territorios, siempre tendemos a pensar que las tecnologías nos pueden ayudar como caballo de Troya.  […]

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Educación inconsciente: cuando la tecnol... 08/11/2013 - 23:19

[…]   […]

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Goyo del Sol 09/11/2013 - 14:12

¿La educación no era para generar personas capaces de realizarse?Pues o bien todo eso de la educación actual es en realidad instrucción o bien el paradigma de la realización personal ha pasado a la comunicación con otros de modo que quienes no se comunican -de la forma canonizada por la app del momento- no se sienten realizados.

O las dos.

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Iñaki Murua 09/11/2013 - 14:28

Inconsciente para el aprendiente, tal vez; porque detrás, como apuntas, hay otros planteamientos.

En todo caso, estoy convencido, cada vez más, de la importancia de los valores (como el para qué de la tecnología) aunque, me temo, que no estén precisamente de moda.

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Rincones para resolver trifulcas | enPalabras | consultoría 30/12/2013 - 15:50

[…] en demasiadas ocasiones los objetivos de un proyecto quedan enterrados en farragosos procesos que, bajo la excusa de facilitadores, desvían el esfuerzo y la creatividad supuestamente […]

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Rincones para resolver trifulcas | IG | In-formación 30/12/2013 - 15:55

[…] en demasiadas ocasiones los objetivos de un proyecto quedan enterrados en farragosos procesos que, bajo la excusa de facilitadores, desvían el esfuerzo y la creatividad supuestamente […]

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Educación inconsciente: cuando la tecnol... 13/11/2014 - 14:24

[…] Educación inconsciente: cuando la tecnología (mal)educa #elearning on E-Learning, Formación, Aprendizaje y Gestión del Conocimiento con TIC en pequeñas dosis.  […]

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