Línea de fuga

by Julen

3320864352_abc501114bEs la línea hacia la que convergen todas las rectas de un plano inclinado, una referencia para el próximo paso. Mirando alrededor es complicado determinar la dirección del movimiento. Sucesivos cambios. Un giro constante que parece regurgitar los objetos. Renacen, se recrean, danzan en formas diversas. Pero son constantes alusiones a que seguimos en el mismo lugar.

La línea de fuga aparece segura de sí misma, primorosa, señorial. Concentra cientos de brillantes de focos de luz. Hila un sendero sin fisuras, que ancla su sencillez en aquel punto final. Tras él un precipicio de sentimientos aboca al pánico inducido. En aquel borde se amontonan almas indecisas. Un paso más y cambia el estado.

La peregrinación se hace dura. Por el camino se dejan ver figuras. Múltiples formas y dolores, humanas en una versión extraña, las letras juegan a retorcer su naturaleza. El horizonte brilla y aplica una fuerza magnética descomunal. Paso tras paso, más cerca. El borde nunca parece lo suficientemente cerca. La línea semeja un sendero infinito, pero es de las pocas certezas que quedan. Hay un final.

Como todo sustento del espíritu, la línea permite reconocer el avance. Esparce hitos. El tránsito fluye y se detiene. Las estaciones son señales de que la línea nos sigue guiando. Una línea fina, delgada, pero apenas maleable e imposible de romper. Al final de la línea, donde el blanco inunda de luz las letras, allí al final siempre hay un punto. Y aparte. Rara vez final.

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La foto en Flickr es de pepelisu.

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