Lo estamos empezando a ver cada vez con más frecuencia. Una alumna aterriza en una empresa. Llega con su Messenger y su portátil. Llega con su forma de trabajar. Llega con su dirección de correo electrónico. Mejor o peor, es su forma de trabajar. Trae capacidad. Quizá en estado bruto, pero trae capacidad. Y, hasta donde llegamos en esta sociedad «puntoyó» en la que vivimos, trae ilusión y ganas de hacer algo.

Pero la empresa la abofetea nada más llegar. Le muestra un sistema, una forma de hacer las cosas a la que deberá amoldarse. ¿Por qué digo esto? Por una simple razón:

  • aquí no hablamos con el Messenger
  • aquí usas el ordenador que te asignemos, da igual que sea bastante peor que el que tú traes
  • aquí usarás nuestra identidad, la del correo que te asignamos, no la tuya


Y entre tanto sembramos en nuestra alumna la primera impresión. No tendremos segunda oportunidad. La primera impresión quedará ahí: la empresa no es el sitio donde me entienden. Me dicen que tengo que hacer las cosas como ellos quieren. Eso es un rollo. Allá vosotros. Yo sólo quería ser eficiente, hasta donde pudiera. Pero ya veo que es difícil.

Y la empresa pensará que es irresoluble. ¿Qué sería de la empresa si todo el mundo pidiera lo que pide esta alumna? No puede ser.

Y así nos van las cosas. Las personas no encuentran en las empresas el lugar donde ser eficientes. Eso se queda en el ámbito de la libertad personal, la que no ejercerá en la empresa.

Claro, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, ¿verdad?

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23 comentarios

amalgamadeletras 30/05/2008 - 06:53

¡Qué razón tienes! Los procedimientos y recursos técnicos son parte de la empresa ‘clásica’ y están para ineludiblemente ser usadas. La imaginación y creatividad están en muchas de ellas ahogadas por la cultura y ‘modus operandi’. A las generaciones nativas (digitales), todo esto le produce una sensación de desastre total. En algunas empresas ni siquiera se permite una batalla entre el recién llegado y los procedimientos establecidos o se prueba darle un margen de confianza… la autoridad lo inunda y presiona todo.

Nos leemos.

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Jesús Martín Barba 30/05/2008 - 08:17

Esa alumna «pensaba» que se incorporaba a una empresa, cuando en realidad se estaba incorporando a un «negociete» (tingladete), como son la mayoría de las empresas. A nadie le gusta reconocer la realidad ya que parece más cómodo y agradable vivir en la «virtualidad».

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Ramon 30/05/2008 - 08:28

Exactisimo: gente que viene con otras formas de socializar y organizarse a partir de su experiencia en la cultura conectada. Veremos más y más de esto cada día que pase.

Lo comenté en la parte final de mi conferencia en Zaragoza: vivir en lo conectado genera expectativas de relacion que afectan a la forma de entender el trabajo y la organizacion. Y chocan con los del siglo XIX.

Mas aqui on en Slideshare:

http://fluxchange.typepad.com/ramonsanguesa/2008/05/conferencia-en-zentrum-zaragoza.html

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Fernando Polo 30/05/2008 - 09:29

Joé, he venido a darte la razón! Aunque cuando llego, ya otros de tus fans lo han hecho antes que yo. Me suscribo a los comentarios, a ver si alguien te lleva la contraria!

Lo importante, ya que no puedo contradecirte en nada, es que la gente que te da y te dará la razón (me incluyo), no tendrá la fuerza de defender sus creencias (si realmente las creen) en su empresa, organismo, entidad, etc.

Quizá tampoco tengan capacidad teórica, pero el mundo no se cambia mirando a las alturas, se cambia empenzando por lo que está al alcance de nuestra mano.

Messenger y barra libre para todos!

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aurzelai 30/05/2008 - 09:42

Mi mujer trabaja en la empresa de mayor facturación y mayor número de empleados del Grupo Mondragon. Muchos fines de semana, le gustaría poder consultar los emails de trabajo que ha dejado pendientes el viernes por la tarde. Pero la empresa no permite consultar el correo desde fuera. Bueno… miento… sólo se lo permite a los «grandes jefes».

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Eva 30/05/2008 - 09:53

Hombre, es bonito eso de «llegar con tu forma de trabajar» a una empresa, y con tu portátil,y con tus ideas propias, y con tu mess y con tus cositas. Y es terrible llegar con ese espíritu y encontrarte engullida por un monstruo impersonal que te convierte en un número de producción y te anula la creatividad y la motivación.

Pero ni una cosa ni la otra ¿no?. Nuestra alumna entusiasta entra en una organización para formar parte de un equipo, no para trabajar en sus cositas a su manera. La adaptación debería ser mutua, de ella con la empresa y de la empresa con ella.

Creo que nadie tiene un trauma por tener un mail corporativo. Tampoco pasa nada por dejar que cada persona tenga tiempo para desarrollar sus iniciativas y para exponer sus ideas. Como en casi todo, un punto medio podría ser una interesante solución ¿no?

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M@k, el Buscaimposibles 30/05/2008 - 10:23

Estoy con Eva. Además, ya me conoces: el mail corporativo es sólo para el curro (al menos con esa estrategia yo he logrado no recibir ni un solo mensaje de spam en dos cursos…). Una posible forma de amoldarse las dos partes sería la reducción de la jornada laboral que promueve Alorza. Yo tampoco estoy seguro de que quisiese regalarle toda mi creatividad y toda mi eficiencia a la empresa…

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Telémaco 30/05/2008 - 10:53

Pues, aunque esto incomode algo a Fernando Polo, te tengo que dar nuevamente la razón.

Esta bien coordinarse y alinearse para trabajar en equipo pero ¿no podríamos hacerlo sumando y no restando?. Cuando entra alguien nuevo al equipo nos dedicamos a limitar, controlar, moldear y mutilar. ¿Y no podría aportar algo?…¿cómorrr?… ¡pero si es el nuevo!.

Pero lo pero viene después y es eso que llaman cultura empresarial.

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Jose Ignacio 30/05/2008 - 12:01

Para el ejemplo del post se puede aplicar una frase que ha sido bastante publicitada ultimamente. «Be water». Los cambios si no se generan inmediatamente ( por las causas que sean ) requieren tiempo, paciencia y lucha. Si entramos en una nueva organización requiere que haya una adaptación mutua y después buscarle la vuelta a las cosas y trabajar desde dentro del sistema en el que nos encontramos para cambiarlo. Si una trabajador tiene interés trabajará para mejorar los procedimientos de su organización y quien sabe si dentro de un mes, un año o décadas en esa empresa se evolucione. Culpar a las empresas de todos los males es tener la visión subjetiva y a pie de suelo.

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Beñat Mera Goyarzun 30/05/2008 - 17:36

Cuando tu llegas a una empresa es para trabajar de lo que te manden y no para enrollarte y perder el tiempo. Se supone que eso de entemano lo deberías de saber

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tic616 30/05/2008 - 17:39

¡Pues ya verás cuando se tenga que conectar al ERP!

;-))

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Germán 30/05/2008 - 19:01

Esto me recuerda algo que me pasó, alla por el año 1988. Yo llevaba un año más o menos trabajando con uno de aquellos ordenadores (costaba medio millón de pesetas recuerdo) en una empresa pequeña. Cambié de lugar de trabajo a otra empresa más grande y me obligarón a escribir de nuevo a mano. «Dejas sin trabajo a la secretaria si lo pasas al ordenador». Lo recuedo casi como si me hubieran cortado la mano, entre otros motivos porque mi letra es un poco hospitalaria. A los pocos años, todos al ordenador.

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Iñaki Murua 30/05/2008 - 19:15

Y es que qué peso tiene la «cultura» de donde llegamos.

Coincido con que la joven deberá adaptarse, pero lo de cortar iniciativas no no sólo con los nuevos, sino a menudo con quienes pretenden innovar. Y ya si entran las TIC por medio.

Aurzelai, me suena eso que cuentas. Podría añadir algunas historias de ese pelo.

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Lula Towanda 30/05/2008 - 19:48

No soy precisamente una alumna recien llegada pero tengo el mismo problema.
Vivo al margen de la las herramientas corporativas y sufro las consecuencia de no pasar por el aro.
Además de las herramientas están los trabajos totalmente inútiles que se suelen hacer. Sin ir más lejos hoy de le enviado a mi director un e-mail diciéndole que de sabios es rectificar: si hay que hacer se hace pero hacer pa na es tontería.

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Uxío 30/05/2008 - 19:54

Pues yo discrepo bastante. Allá voy:
– Entiendo que este divorcio del que hablamos entre el joven.yo que ve las cosas un poco rollo no se dará solo en la empresa… qué ocurre con el resto de organizaciones sociales: administración pública? tercer sector? en el mundo de los servicios? en puestos de producción? no hay hay «desconexión»?
– Los 3 ejemplos expuestos no me parecen de gran trauma: messenger? ordenador y correo corporativo? ese es todo el conflicto? espero algo más del joven.yo
– Cada vez creo más en los mundos paralelos porque en mi gran empresa multinacional no veo esos conflictos… veo muchos otros con la «aculturación» de nuestros jovenes pupilos pero estos francamente no.

Seguiremos hablando del tema; el asunto generacional provocará grandes transformaciones… o eso espero/deseo.

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Leo Borj 30/05/2008 - 21:36

un poco de flexibilidad si que se le podría pedir a la alumna. No se apea de «mi ordenador», «mi correo», «mi forma de hacer las cosas», entonces a qué va a la empresa? ¡que sea ella la empresa!

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Julen 31/05/2008 - 09:07

Vaya, me ausento un día de la sala y generáis una conversación que vale bastante más que el artículo original. Gracias de nuevo por las ideas.

Me permito otra reflexión detrás de las que apuntáis: ¿y si esa alumna empieza a representar un cierto modelo de comportamiento que se empieza a repetir?

No sé a quien escuché decir aquello de que el problema que la gente se desmotive con este tipo de cuestiones no es el hecho en sí, sino que luego se queden a vivir en tu empresa. Pero no les pidas más, porque su creatividad y potencial lo desarrollarán fuera de ella.

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M@k, el Buscaimposibles 31/05/2008 - 10:46

Creo que se asumen dos cosas que pueden ser profundamente erróneas: una, que todo trabajo sea creativo, y dos, que la cesión de creatividad de la persona currela a la empresa se contemple en el sueldo. Siento este punto materialista, pero creo que faltaba en la charla.

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GUILLERMO DIAZ 31/05/2008 - 18:35

La creatividad, la inicitiva, nuevas maneras de hacer las cosas, nuevos estilos, etc. son absolutamente necesarios para que una empresa crezca y se desarrolle.

No obstante, dicho esto, lo que no puede ser es que cada empleado vaya a su aire porque entonces la empresa sería una selva. Alguien habrá de conducir a los equipos.

O acaso alguien cree que la mejor orquesta sinfónica del mundo, con los mejores y mas extraordinarios concertistas en sus filas, sería capaz de generar una buena sinfonía, si no hubiere alguien que manejara la batuta para coordinarlos?.

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Iñaki Murua 31/05/2008 - 19:53

Al hilo de la música que nos ha propuesto Guillermo, creo que es de Saratxaga eso de la orquesta sinfónica y la banda de jazz…

Pero, meto otra reflexión, al hilo de un comentario que nos hizo Juanjo Mena en un ensayo; quien no es capaz de cantar solo, no puede hacerlo en un coro.

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Germán 01/06/2008 - 20:43

No todas las músicas necesitan de un director para ser excelenes Guillermo.

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iguales 10/06/2008 - 10:58

uf, eso es el estereotipo de empresa 0.1

a mi me sucede lo contrario, cuando contrato a gente no hay manera de que en lugar de tomar notas use el wiki, en lugar de opinar tomando café, que se anime a escribirlo también un post en el blog.

hay mucha gente deseando que le pongan un ordenador viejo para no tener que pensar demasiado rápido…

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merodeador 22/11/2008 - 04:32

Con mi ordenador (laptop decimos, por influjo inglés, en mi país) o con el de la empresa…
Con mi correo o con el corporativo (que me he resistido a usarlo simplemente porque no creo que sea mejor que el de google y porque he visto que ha cauzado tropiezos en ciertos días a mis compañeros)… Con messenger o sin él (cuando estudié la fase presencial del máster en gestión de empresas cooperativas en Oñati, no teníamos acceso a messenger, el internet ofrece alternativas como ebay que ahí conocí de boca en boca por otra estudiante mexicana de un curso pasado que tuvo su estancia en la residenica, a quine nunca conocí ni conoceré, pero gracias a que ella tenía acceso a ebay yo la contacté y me ayudó a ubicar asuntos importantes a considerar para mi partida a Gipuzcoa)
Con organización o con empresa (donde estoy rayamos en ambas, usualmente queriendo ser empresa,de repente no nos parece que los artesanos de ollas de barro no se hayan querido agrupar en una empresa y sigan con su negocio -changarro- familiar)

Con uno o con otro o con ambos pero en alusión a Irizar, pasemos de orquestas a bandas de Jazz! y que cambie lo que tenga que cambiar.

Felicidades por el blog Julen, y a todos, se respira un tono colectivo. En mi blog no tengo prácticamente nada aún, hay una inercia que me conduce más a leer blogs que a hacer el mío, creo que vendrá el tiempo del mío.

Ahora continuaré con mis pendientes laborales revisando unos documentos para el sistema virtual de una incubadora de empresas. Ya incubamos empresas, ahora las queremos incubar de manera virtual a ver si resulta. Entonces? necesitamos empresas? vaya bronca en la que me mete esa pregunta! bien por hacerla, pues lo que sí necesitamos son preguntas.

Saludos desde Querétaro, México!

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