Empresa 2.0: de base humana, no tecnológica

by Julen


A partir de los conceptos web 2.0 estamos dándoles vueltas a la empresa 2.0 (primer post, segundo post), la administración 2.0 (primer post, segundo post) o el trabajador 2.0. Al margen de la denominación, leyendo lo que quienes viajamos en el mismo vagón estamos contando, se me ocurren nuevas reflexiones. Ah, y tomo el testigo de lanzar una golosa aproximación a la Universidad 2.0, que quedará para más adelante.

Si comprendo bien la web 2.0, el peso de la balanza se desplaza hacia lo social, hacia la interacción entre los humanos. El énfasis recae en la relación, en línea con el análisis de redes sociales, por ejemplo. Francisco Vargas habla del trabajador 2.0. Vamos a considerarle «persona» (entiendo que sería también su idea) ya que aunque hablamos de su dimensión laboral, ésta no deja de ser una parte de su potencialidad. Y lo que queremos son personas completas y no competencias en función del perfil de un puesto. Lo que me parece muy interesante es la construcción de un modelo de empresa a partir de las personas.

Las personas 2.0 son personas que se sienten cómodas tomando algo y charlando con otras alrededor de una mesa. El contacto con los demás es parte de su actividad natural. Reconocen en la tecnología una ayuda para desplegar su capacidad de interacción. Estas personas tienen dignidad personal y dignidad en tanto que forman parte de equipos de «dimensión humana». Con esto quiero decir no muy amplios, donde puede mantenerse un contacto visual con todo el mundo y distinguir quién es quién y lo que contribuye cada uno, cuando comparten tiempo y espacio.

Esta nueva reflexión sobre las personas tiene que ver también con el hecho de que cada vez me dan más miedo las empresas «de base tecnológica». Que digo yo que quizá es más simple y coherente hablar de las empresas «de base humana», ¿no? La base tecnológica parece que define la esencia de la empresa y creo que patina al colocar la tecnología como referencia de todo el chiringuito. Hay tecnología porque la hacen las personas. Sólo si existen éstas hay tecnología. Y aunque la supermegaciencia del universo está a la búsqueda de que las tecnologías hagan personas, parece que no, ¿no? Y qué miedo si es que sí, ¿no? O sea, primero las personas y luego las tecnologías. Porque las primeras son la variable constante del planeta y las segundas van reemplazándose constantemente y han de estar al servicio de las personas.

Todo el rato me viene a la mente un artículo de Manuel Castells que publicó en La Vanguardia y cuyo título era ¿Ingenieros o antropólogos? Os recomiendo su lectura. Dejo un PDF accesible aquí. Mi idea es volver al principio: la empresa 2.0 es de base humana, no tecnológica. Esta última es una característica de la empresa 2.0, pero no lo que la define en última instancia.

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2 comentarios

Iñaki 11/01/2006 - 15:13

No puedo estar más de acuerdo. Al fin y al cabo, las empresas, al igual que las Administraciones, son organizaciones hechas por las personas para la personas.

En Administraciones en red, a pesar de que nuestro tema es el uso inteligente de la tecnología para mejorar los servicios públicos, no nos cansamos de insistir que esto es más que tecnología.

Del mismo modo, cuando hablamos de los funcionarios digitales, hacemos hincapie en las destrezas humanas y sociales, más que en la capacitación puramente tecnológica.

¿Está patentado el modelo humanista de gestión?

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CARMEN_R_PURAS 12/01/2006 - 00:48

En la empresa 2.0 se podrían desarrollar todo lo que significa la inteligencia emocional: «capacidad de reconocer nuestros sentimientos y los ajenos, de motivarnos y manejar bien las emociones en nosotros mismos y en nuestras relaciones».

Me gustan tus ideas.

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